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28 de octubre de 2016

La literatura es una gran escuela de tolerancia


Por Manuel Tiberio Bermúdez


Francisco Leal es un médico pediatra que ha ejercido su profesión durante más de 30 años y que ha escrito libros de medicina que caminan por el mundo.
Un día, del año 2000 según cuenta, se reencontró con la literatura y cambio el estetoscopio por la palabra escrita pero no dejo de lado su objetivo inicial que es servir a los niños y jóvenes, por eso su escritura ha estado dirigida a esa franja. Tiene algunos premios por su oficio de escritor y lo encontramos en la Feria del Libro de Cali, presentando sus obras: “El Gallo del Olvido” y “Mi abuela es un ciborg”. Le abordamos para que nos contara algo de su oficio de su trabajo de escritor.

¿En este mundo tan banal para qué sirve la literatura?
“La literatura sirve, nada menos, que para comprender al otro. Cuando nosotros nos metemos de lleno en un libro, nos estamos introduciendo de lleno en un mundo de otro y eso nos hace entender a los demás, y por lo tanto, ser más hábiles para ser tolerantes. Yo pienso que la literatura es una gran escuela de tolerancia y es precisamente lo que necesitamos en estos momentos, quizá más que nunca”.

Francisco Leal, presentando El Gallo del olvido - Feria del Libro Cali 2016


Hábleme de la novela que acaba de presentar.
“El título general de la saga es “El fuego del cielo”, “Este primer tomo se llama “La corte de Mursman”. Es una saga para jóvenes y es la primera vez que incursiono en un público un poco mayor. Casi siempre he trabajado para un público de entre los 8 a los 14 años. Es una saga futurista, por fenómenos celestes y por otras razones, un grupo de 12 personas modifican su código genético, lo cual los va a hacer longevos, y esa es la piedra de toque para reflexionar sobre muchos aspectos del sentido de la vida: ¿Por qué queremos durar más tiempo?;  ¿En qué condiciones queremos durar? Etc. Pienso que es un tema actual y lo publicó Penguin Random House”.

Hoy está presentando dos libros. Háblame sobre ellos. 
“Son dos obras pequeñas. Una se llama “El gallo del olvido” y la otra, “Mi abuela es un ciborg”. El gallo del olvido, es un viaje imaginario a la Rusia del norte donde con frecuencia hay auroras boreales y es un juego entre esa hermosa naturaleza y la felicidad que los hombres buscamos. En ella se habla que el olvido es necesario para ser felices. Por eso se llama “El gallo del olvido”.

“La otra, Mi abuela es un ciborg, me pareció importante hablarle a las nuevas generaciones de un fenómeno que cada vez es más notorio y es que a medida que envejecemos, nosotros empleamos pastillas, prótesis, nos operamos, cambiamos nuestro cuerpo, quizá con la ilusión de ser jóvenes eternamente. Es un tema que no se había tratado para los muchachos y me pareció importante hacerlo porque es algo que ellos se cuestionan: ¿Hasta dónde vamos?, y, ¿Esto qué sentido tiene?

¿Por qué escogió ese segmento de público,  niños y jóvenes, si parecería que es tan difícil escribir para ellos?
“Ante todo porque soy pediatra. He ejercido la pediatría durante 40 años. El continuo trato con los niños y los jóvenes me ha llevado a meterme en su imaginario y a escribir para ellos. Yo siempre digo que todos los escritores para niños utilizamos nuestra infancia como capital de trabajo, pero que afortunadamente, la vida me dio otra herramienta y es que yo puedo saber científicamente, como escribirle a gente de 8, 10, 12 o 14 años”.

Finalmente, su apreciación de lo que es esta Feria del Libro Cali 2016
“Para mí es todo un descubrimiento. Me ha parecido una magnífica oportunidad de que la gente se encuentre con el mundo de los libros. Es parte de esa inquietud que tenemos todos los que escribimos que éste no es un país de lectores, el colombiano no llega a leerse dos libros al año, pero posiblemente con eventos como este, nosotros logremos interesar, no solamente a los adultos sino también a los niños para que entren en el camino de la lectura”.

Lugar común pero necesario, una reflexión para quienes desean seguir el camino de la escritura.
“La gente pregunta, yo quiero ser escritor: ¿Qué me aconseja?. El consejo siempre es el mismo: uno no puede llegar a ser escritor sino ha sido antes un buen lector. Todo aquel que quiera escribir, ojala que comience por leer a los autores que han sobrevivido al tiempo que son los clásicos”

Una magnífica oportunidad para que la gente se encuentre con el mundo de los libros - Francisco Leal.

 



Bosquejo sobre La Feria del Libro Cali, 2016: Humberto Jarrín


Por Manuel Tiberio Bermúdez



Saque el tiempo para dar una vuelta por la Feria Internacional del Libro Cali 2016. NO había mucho público a la hora que estuve.   Caminé por los distintos pabellones de exhibición y también asistí a la presentación de los libros “El gallo del olvido” y “Mi abuela es un ciborg” del escritor Francisco Leal. La introducción estuvo a cargo de Humberto Jarrín, a quien me acerqué para preguntarle su apreciación respecto a esta Feria 2016.

“En relación con la Feria, yo tengo varias cosas que decir: la primera es que veo con agrado y con alegría, que haya Feria. En una entrevista reciente, cuando se anunció que no iba a haber Feria, la preocupación de escritores y lectores era que no iba a haber Feria, ¿qué quién la iba a hacer? Y una de las respuestas que dí, es que: la haga el diablo o la haga Dios, no nos importa quien haga las hostias, en tanto haya hostias. Y si hay Feria es un buen augur”.

Humberto Jarrín - escritor


“Las comparaciones son odiosas, pero didácticamente necesarias, continúa Humberto, y en relación con la Feria de año pasado, hay algunos aspectos que sería bueno resaltar, no con el ánimo de incomodar, sino hacer un ejercicio crítico y pedagógico del asunto”.

“Por ejemplo, en esta Feria, no invitaron a ningún escritor. Los escritores que han estado participando en las actividades son porque han sido invitados por las editoriales. En mi caso particular, a mí me invitaron como escritor de la Editorial Educar a presentar los libros que Educar me ha publicado. Y si estoy presentando algunos colegas de la editorial, es también porque la Editorial me ha invitado a mí, pero no desde la Feria”
“Por otro lado la Feria ha carecido de eventos de carácter más que de muestra editorial, que es buena, Después de todo en eso se centra la Feria del Libro, pero no  ha habido actividades de carácter académico: recitales de poesía, conversatorios, charlas y reflexiones alrededor de temas abiertos que son el pretexto necesario cuando hay una Feria. Una Feria no es solamente una muestra de libros, porque si no sería entonces, una feria de libreros. Pero una Feria del libro connota un universo mucho más amplio. Creo que eso ha sucedido”.

“El recinto, del auditorio, que es el más grande, como se puede observar es más bien pequeño, y uno se pregunta: ¿Es que la gente que está organizando la Feria del Libro, supone que este es el poquito público que va a venir?”.

“Una cosa que me ha gustado de la Feria es que irrumpe la cotidianidad del caminante. Pasar por el puente emblemático de la ciudad y provocar al transeúnte que va y se encuentra con libros, es muy interesante, entre ojo y hoja alguien se lleva un libro para su casa. Esto implica que en las próximas Ferias, estos aspectos se mejoren. Necesitamos de una Feria de Cali importante. Cali tiene otros eventos significativos de otro orden distinto a los cultuales: de la moda, de la música, de danzas, de Salsa, deportivas y otras, ¿y los libros?, creo que es necesario afinar ese aspecto. Esa es mi apreciación”.

Respeto a su quehacer de escritor Humberto nos contó: “He estado trabajando en varios frentes. Últimamente he estado trabajando el género de la novela que requiere de un mayor esfuerzo, no tanto de imaginación como lo puede tener la poesía que es mucho más difícil. 

Hay ya varias novelas que están en cocción. De hecho hay una que saldrá en un par de meses publicada por la Universidad Autónoma de Occidente, se llama “Siete”.  Es una novela corta, medio rara, porque trata de reproducir en su estilo narrativo la explosión del 7 de agosto. Hay otro libro que también va a salir pronto que se llama “Poesía y matemáticas” y es un libro de ensayos en el que trato de reflexionar y jugar acerca de esos dos tipos de lenguaje que en principio se ven como si fueran antagónicos y la propuesta mía es que son dos manifestaciones de un mismo quehacer del ser humano. Son como la cara y sello de la moneda y la cara y el sello de la moneda adquieren valor en tanto la moneda que son”.

“Hay otros libros por ahí que ya están caminando, y como siempre trabajando en la Universidad”.






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