Gardel canta cada día mejor


Por Manuel Tiberio Bermúdez

Un montañero como yo, criado en Caicedonia y como dice la canción “arrullado en tangos” no podía dejar pasar por alto la fecha de la muerte de Carlitos Gardel.

El mundo tangófilo conmemoró el pasado 24 de junio un año más del avionazo que dejó sin vida al “Morocho del Abasto” en la capital de la Montaña, Medellín.

Desde ese 24 de junio de 1935 a hoy han transcurrido 75 años en que la voz que le diera esplendor al tango callara para siempre. Bueno, eso es un decir, una metáfora para indicar que murió “El mudo”, Charles Romuald Gardés, que parece ser fue su nombre de pila, pero que gracias a la magia de los discos nos sigue cantando como nunca.

A quienes disfrutamos el tango ya no nos interesa el sitio de su nacimiento: Touluse, Francia; Tacuarembó, Uruguay…, no importa. Carlitos, “El Francesito”, tiene más vigencia que antes, y ahora, va con nosotros a cualquier noche bohemia en CD, o en Ipod, o en una memoria USB para cantarle a nuestras nostalgias y recuerdos.

Los que amamos el tango no podemos dejar de sentir que “El Mudo”, canta hoy mejor que nunca y que sigue tan campante llenando nuestras noches bohemias con su voz y su estilo de siempre, mirándonos desde la carátula de sus discos con esa sonrisa que ha cautivado a hombres y a mujeres y aventándonos desde la redondez de un Larga Duración o desde la modernidad de un Compact Disc, su voz que nos habla de historias que hicimos nuestras para poder asumir con gallardía nuestro papel de bohemios en noches de cantina con amaneceres plenos de ausencias.

Para los que amamos ese ritmo sensual y cadencioso, con destello de puñales y olor a mujer enamorada o lejana, el tango será el mejor compañero en las noches que sentimos que los recuerdos que habíamos olvidado retornan a decirnos que el pasado aún esta allí, a la vuelta de nuestra nostalgia.

Para nosotros, el tango es más que letra con música; es nuestro cordón umbilical con el pasado, con los amigos, con la primera novia, con la primera pelea y con las primeras lágrimas que nos cobró la vida por el maravilloso compromiso de existir.

Por eso, porque desde hace mucho tiempo Carlos Gardel es nuestro cómplice de noches de copas y canciones es que no podemos olvidar esta conmemoración de un año más de su partida, y por eso también no nos cansamos de decir, que Carlitos Gardel, canta cada vez mejor…

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