Textos que compartidos se vuelven viajeros.

25/8/15

Se nos fue Nereo

Con Nereo, en Manhattan

Por Manuel T. Bermúdez

A Nereo López, lo conocí en New York, en Umbrella House, la casa del poeta Ricardo León Peña Villa.


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No hay prisión para las palabras


La Secretaria de Cultura y Turismo, María Helena Quiñones, directivos del Festival y los reclusos ganadores.


Bien lo decía Pablo Neruda, el gran poeta chileno, “Son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema”.

Y de palabras se llenará la Capital del Valle del Cauca, desde el 24 de agosto hasta el próximo 28 cuando se clausure  esta edición del XV Festival Internacional de Poesía de Cali.

El XV Festival Internacional de Poesía, Cali 2015, será un espació de excepción para las letras y en especial para los versos de los poetas locales e invitados internacionales de Holanda, Ecuador, España y Venezuela.

Durante la Gala de inauguración en el Teatro Municipal, Enrique Buenaventura, la Secretaria de Cultura y Turismo María Helena Quiñones, reiteró el compromiso de esta administración “por el desarrollo de la cultura enfocada en la consolidación de Cali como una ciudad lectora y escritora en la que la poesía tienen un lugar muy especial”

Con lleno total, se presentaron al público las personas ganadoras del X Concurso de Poesía Inédita y como novedad se contó con la presencia de  tres reclusos que participaron desde la cárcel penitenciaria de Jamundí.

Al momento de leer los poemas que les hicieron acreedores de los premios, los reclusos,  hablaron de una sociedad más democrática, más incluyente y saludaron a quienes todavía son amigos de las utopías y que creen que otro mundo mejor es posible.

A su turno, Ana María Grisales, señaló: “No me encuentro en prisión, estoy en un segundo hogar de enseñanza. Lo que yo no veía afuera lo veo allá”.  Por su parte Julio Ernesto Toro Acevedo, dijo que la poesía sale de las rejas para escucharse hoy en este lugar tan bonito  como lo es el Teatro Municipal”.

Hablamos con cada uno de los reclusos ganadores en la categoría de personas privadas de la libertad.

Me siento como si fuera libre.
Gloria Suarez Guzmán, es una mujer que ama las letras. Siempre ha tenido relación con las palabras y no se intimida para hablar de su quehacer de poeta.

“Participar en este concurso fue muy importante porque para nosotros es como si la sociedad abriera un espacio para visibilizarnos, para entender que somos seres humanos que estamos allí privados de libertad, pero que a través de la poesía y la palabra, nosotros abrimos más ventanas y nuestro mundo se va ampliando”.

Para Gloria, no es esta su primera vez en la experiencia de la escritura: “Siempre he estado en el mundo de las letras y de los libros, pero solamente en la cárcel es que he participado de las diferentes actividades que programan: los talleres de la Red de Bibliotecas, y estamos participando también en un taller  de escritura creativa con el profesor Miguel Ramírez.”

Sobre lo que espera a futuro con las letras Gloria señala: “Me gustaría mucho hacer crónica. En este momento estamos trabajando en ese tema. En el libro “Fugas de tinta” que publica la Red de Bibliotecas, varios escritos míos han sido publicados, pero sé que estoy en pañales aún, dice.

Gloria sabe que si alguien quiere decidirse por la escritura hay que leer  mucho -dice- . “Exploren porque la palabra es el medio para nosotras alcanzar otras posibilidades. Los libros nos dan otros mundos posibles, son espacios de fuga”.

Sobre su experiencia como lectora durante la gala de inauguración dice: “Me siento como si fuera libre. Es decir, después de que llegamos al teatro,  y nos quitaron las esposas, sentí otra vez la libertad. Para mí es una experiencia muy grata y estoy muy feliz, pero sobre todo, muy feliz de haber compartido con el público las letras de mi poesía y también lo que tenía en la cabeza para decirles, que aun desde los muros, seguimos haciendo una trinchera y seguimos creyendo que la utopía es posible todavía”.

Ya me siento un poeta
Julio Ernesto Toro Acevedo, es un hombre joven y fue otro de los reclusos que ganó premio en este concurso de poesía.

Refiriéndose a la experiencia con la poesía señaló: “Para mí es muy gratificante poder mostrar mi trabajo ante el público y en este escenario. Utilicé el seudónimo de Fénix, porque como usted sabe -dice-, el Fénix es un ave que surge de las cenizas. Yo encontré en la poesía y en las letras, esa forma de levantarme de esas cenizas, del pasado, de todo lo que hace parte de esas cenizas que hicieron que yo cayera a la cárcel, que estuviera en prisión. Por medio de esas letras y esa poesía, hoy me siento orgulloso”. 

Luego reflexiona:  “La verdad el encuentro con las letras se debe a la prisión. Yo un día leí un libro de frases célebres y en ese libro encontré una frase que decía: “en circunstancias adversas, el hombre encuentra sus capacidades ocultas” y eso me motivó. A mi me gusta escribir poesía, pero entonces, luego cantarlas en rap.

Le pregunto si le gustaría seguir escribiendo y cómo se sintió haciéndolo. “Bacano -dice- primero que todo ya me siento un poeta con diploma y estoy muy agradecido con el público por esos aplausos que me dio”.

 “Yo le digo a mis compañeros que escriban, que busque una manera de salir de esa penumbra que es la cárcel, de la atadura de las cadenas y que busquen en la escritura una forma de salir y de ver positivamente que si hay un futuro. La escritura de verdad lo libera a uno. Invito a que haya muchas personas que apoyen a todos los  que no sólo escriben sino que también pintan y que hacen muchas cosas, pero que por cosas del destino han desviado su camino, pero a todos Dios nos ha dado un don y yo creo que hay que explotarlo”.

La amiga de Vargas Llosa
Ana María Grisales, no es un reclusa cualquiera, ella es profesional en finanzas y comercio internacional y se precia de ser amiga del escritor Mario Vargas Llosa.

“Estoy muy contenta de haber podido participar en la Gala de Inauguración del Festival de Poesía, porque soy una persona de mucha literatura. Me fascina la lectura y los poemas. El Centro Penitenciario de Jamundí, ha sido mi segundo hogar, porque lo que no vi afuera, lo vi ahí en donde tengo una segunda familia”.

 “Antes había escrito –cuenta- cuando vivía en Lima conocía a Mario Vargas Llosa. Yo soy viuda de Peruano pero fui  vecina de Mario Vargas Llosa y me vinculé mucho con su familia. Estaba yo muy joven, y me encarrile en la escritura prácticamente porque Mario sacaba sus perros al parque y yo me sentaba con él y me decía: “tú eres muy inteligente, tienes una mirada literaria, -como habla Mario Vargas Llosa -afirma-. Y qué viniste a hacer a éste país, me preguntaba. ¿El amor...no?  Y ahí fue donde me escribió y me dijo, que estaba haciendo, en ese entonces, La historia de Mayta.  Y estaba también haciendo “Travesuras de la niña mala”.

“La penitenciaría de Jamundí,  tiene una biblioteca muy buena con  muy buenos libros para nosotros y nos inspira mucho”.

“Cuando escribo, me siento totalmente liberada. Dice Ana María.  Porque no me siento presa, porque tengo libertad en el patio en donde estoy. Tenemos profesores, tenemos un centro carcelario con educación. He escrito mucho, y me  siento orgullosa de que lo que no hice afuera lo estoy haciendo ahora”.

¿Cree que si se encontrara con Llosa la reconocería? Le pregunto.  “Nos reconoceríamos, porque en este momento el está con un amorío con la ex mujer de Julio Iglesias, lo sé´ porque tengo un hijo peruano que viene a visitarme y me ha contado”.

¿Qué cree que le hubiera dicho Mario Vargas Llosa, si hubiera estado en la primera fila durante la gala de inauguración?. “El me ve: “Colocha, te admiro, me dice”.

Javier de Jesús Orozco Gómez, Teniente vicerrector del colegio, Nelson Mandela que funciona dentro del complejo penitenciario y la subdirectora del bloque uno en el penal de Jamundí, Laura Hernández Londoño, coinciden en afirmar que esta experiencia de los internos en lo que tiene que ver con la lectura y la escritura, es muy importante ya que es: “como abrir un camino para mostrarle a la comunidad las personas valiosas, que están privadas de libertad; que son seres humanos que alguna vez se equivocaron pero que también en ellos hay muchos talentos”.


Este XV Festival Internacional de Poesía irá hasta el 28 de agosto y vale la pena destacar que la entrada a todas las actividades es gratuita. 

Ana María Grisalez

Gloria Suárez Guzmán

Julio Ernesto Toro

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10/8/15

Cali está que se baila




Por Manuel Tiberio Bermúdez

Cali, por esta época se alborota y es como una hermosa mujer preparándose para la fiesta. La ciudad se hace bella, se contonea y se pone que no le cabe en su cuerpo las ganas de bailar.

Hay una razón poderosa para esta transformación: el XIX Festival de Música del Pacifico Petronio Álvarez, que en esta oportunidad va del 10 al 16 de agosto.  Es por ese motivo, que la ciudad se despierta, se contonea, saluda en las calles, se vuelve brincona y fiestera.

Y entonces echa memoria y se pregunta de cuándo  le viene este alboroto que la transforma. Recuerda que fue en 1997 cuando, para rendirle homenaje a uno de los mejores músicos del Pacífico colombiano, Petronio Álvarez, en Buenaventura se armó el corrinche por primera vez.

La nostalgia por su gente que habita en Cali, lejos del mar y de los sonidos de sus cantos llegados de la selva, decidió el traslado de  la fiesta, que es recuerdo y homenaje, para la Capital del Valle. Y llegó a Cali para quedarse.

Primero se instaló en el Teatro al Aire Libre los Cristales y desde allí tímidamente lanzó al aire las voces de las cantaoras interpretando arrullos, currulaos, chigualaos y alabaos, entre otros cantares que salían de instrumentos y voces, en ese momento, exóticos ya que en la capital poco se hablaba de cununos, tamboras, violines ancestrales  y marimbas.

Desde entonces llevados por los vientos que en las tardes pasean por la ciudad, esos cantares y esos ritmos se instalaron definitivamente en el alma de los caleños.  

Tiempo después, los aguafiestas de siempre, entutelaron la alegría y los cantos,  argumentando que esas músicas, que ponían un extraño frenesí en sus mujeres, tenía algo de perturbador y entonces, hoy como ayer, quisieron marginarla. En el 2008, en la Plaza de Toros, un lugar en donde se aplaude la muerte, se impuso la música que celebra la vida. Por primera vez, ese monumental escenario quedó pequeño a una multitud que se contoneaba y cantaba en un apretujón de alegría y en una hermosa revoltura de colores. Cánticos que cada vez atraían a más y más personas, no solo locales, sino gente allende las fronteras de la patria. 

Esa falta de espacio para que los sonidos sonaran y para que la gente compartiera la alegría y bailara libre y en amplitud,  obligó a un nuevo traslado: el estadio Pascual Guerrero. También el escenario fue insuficiente para albergar tanta alegría, tanta música junta  y por eso, desde hace tres años, la fiesta se realiza en la Unidad Deportiva Panamericana en la que logró que en un solo espacio se reuniera la más importantes muestra cultural del pacifico nuestro.

Cali está que se baila, hoy, la ciudad vuelve a sentir ese hormigueo en los pies, porque ya se anuncia la versión número 19 de éste Festival, que se realizará, del 10 al 16 de agosto.


Cali está lista para el festejo que dejó de ser  patrimonio de los afrodescendientes y se convirtió en un encuentro de todos los colores de piel, en el lugar más pluriétnico del país,  en un espacio que hermana a los pueblos que se dan cita anualmente para disfrutar de una fiesta sin olvido. 
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5/7/15

LO QUE DICEN LAS CANCIONES

Charlemos
Por Manuel T. Bermúdez

¿Se ha puesto usted a analizar el contenido de las canciones que diariamente escucha y luego tararea alegremente?
¿Se ha detenido a prestarle atención al almibaramiento romántico de las canciones para los enamorados?
¿Ha captado los mensajes de doble sentido y malicioso de algunas de ellas?
Nadie, estoy seguro, se sorprende cuando una canción habla de algunas partes del cuerpo de la amada. Por ejemplo, hay un bambuco que dice: “adoro niña tus ojos porque retratan los cielos, me gustan tus labios rojos porque a la miel le dan celos” bonita la figura ¿no es cierto?
Y tampoco nos llamemos a engaño: cuando de amor se trata las letras de las canciones hacen alarde del más agudo ingenio o de la más acentuada cursilería. Para muestra no hay botón, pero veamos como describe un compositor a su amada, en especial a la parte más móvil de su rostro (léase: la boca).
“Tupido de perlas finas y de color encarnado, es el cáliz perfumado de tu boca purpurina”...una preciosura como diría un cachaco fino.
Hay otros compositores que se hacen los pendejos para poder hacer las más atrevidas propuestas: “ven a mis brazos ardientes, embriágame de cariño y allá en tu pecho de armiño deja que pose mi frente” como vemos ya va buscando lo que no se le ha perdido y como diría mi abuelita ante la sutil insinuación: ¡cómo no monito!
Y que me dicen de este otro avívato dizque profesor de canto quien confiesa sin ningún rubor: “a cantar a una niña yo le enseñaba y un beso por cada nota siempre me daba; aprendió tanto, aprendió tanto...que aprendió muchas cosas menos el canto”.
Pero lo que parece ser, por lo que cuenta la canción, era que la muchachita aquella salió como “aviona” y también se ayudaba según lo relata la letra a continuación: “el nombre de las estrellas saber quería y un beso por cada estrella le repetía, noche tan bella, noche tan bella en que invente diez nombres a cada estrella” hasta aquí el profesor atrevido, oportunista, y desvergonzado, pero oigamos a la niña del cuento cuando dice: “por fin de la mañana llego la hora, se hundieron las estrellas, rayó la aurora y ella decía y ella decía: ¿por qué no saldrán estrellas también de día?, es que como dice el refrán: “el niño que llora y la mamá que lo aprieta”.
En definitiva, amigos lectores lo que quería decirles es que hay que tener cuidado con esas canciones que rayan en el impudor, en la indecencia. No es sino escuchar cosas como esta: “Yo que me la llevé al rió creyendo que era mozuela, pero tenía marido”...si, ya sé que no es una canción sino un poema, o sea, tema para otra oportunidad.
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