25/8/15
No hay prisión para las palabras
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La Secretaria de Cultura y Turismo, María Helena Quiñones, directivos del Festival y los reclusos ganadores.
Bien lo decía Pablo Neruda, el gran poeta
chileno, “Son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno
ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo
tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se
escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de
colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo
algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema”.
Y de palabras se llenará la Capital del Valle
del Cauca, desde el 24 de agosto hasta el próximo 28 cuando se clausure esta edición del XV Festival Internacional de
Poesía de Cali.
El XV Festival Internacional de Poesía, Cali
2015, será un espació de excepción para las letras y en especial para los
versos de los poetas locales e invitados internacionales de Holanda, Ecuador,
España y Venezuela.
Durante la Gala de inauguración en el Teatro
Municipal, Enrique Buenaventura, la Secretaria de Cultura y Turismo María
Helena Quiñones, reiteró el compromiso de esta administración “por el
desarrollo de la cultura enfocada en la consolidación de Cali como una ciudad
lectora y escritora en la que la poesía tienen un lugar muy especial”
Con lleno total, se presentaron al público las
personas ganadoras del X Concurso de Poesía Inédita y como novedad se contó con
la presencia de tres reclusos que
participaron desde la cárcel penitenciaria de Jamundí.
Al momento de leer los poemas que les hicieron
acreedores de los premios, los reclusos, hablaron de una sociedad más democrática, más
incluyente y saludaron a quienes todavía son amigos de las utopías y que creen
que otro mundo mejor es posible.
A su turno, Ana María Grisales, señaló: “No
me encuentro en prisión, estoy en un segundo hogar de enseñanza. Lo que yo no
veía afuera lo veo allá”. Por su parte
Julio Ernesto Toro Acevedo, dijo que la poesía sale de las rejas para
escucharse hoy en este lugar tan bonito
como lo es el Teatro Municipal”.
Hablamos con cada uno de los reclusos
ganadores en la categoría de personas privadas de la libertad.
Me siento
como si fuera libre.
Gloria Suarez Guzmán, es una mujer que ama
las letras. Siempre ha tenido relación con las palabras y no se intimida para
hablar de su quehacer de poeta.
“Participar en este concurso fue muy
importante porque para nosotros es como si la sociedad abriera un espacio para
visibilizarnos, para entender que somos seres humanos que estamos allí privados
de libertad, pero que a través de la poesía y la palabra, nosotros abrimos más
ventanas y nuestro mundo se va ampliando”.
Para Gloria, no es esta su primera vez en la
experiencia de la escritura: “Siempre he estado en el mundo de las letras y de
los libros, pero solamente en la cárcel es que he participado de las diferentes
actividades que programan: los talleres de la Red de Bibliotecas, y estamos
participando también en un taller de
escritura creativa con el profesor Miguel Ramírez.”
Sobre lo que espera a futuro con las letras
Gloria señala: “Me gustaría mucho hacer crónica. En este momento estamos
trabajando en ese tema. En el libro “Fugas de tinta” que publica la Red de
Bibliotecas, varios escritos míos han sido publicados, pero sé que estoy en
pañales aún, dice.
Gloria sabe que si alguien quiere decidirse
por la escritura hay que leer mucho
-dice- . “Exploren porque la palabra es el medio para nosotras alcanzar otras
posibilidades. Los libros nos dan otros mundos posibles, son espacios de fuga”.
Sobre su experiencia como lectora durante la
gala de inauguración dice: “Me siento como si fuera libre. Es decir, después de
que llegamos al teatro, y nos quitaron
las esposas, sentí otra vez la libertad. Para mí es una experiencia muy grata y
estoy muy feliz, pero sobre todo, muy feliz de haber compartido con el público
las letras de mi poesía y también lo que tenía en la cabeza para decirles, que
aun desde los muros, seguimos haciendo una trinchera y seguimos creyendo que la
utopía es posible todavía”.
Ya me siento
un poeta
Julio Ernesto Toro Acevedo, es un hombre joven
y fue otro de los reclusos que ganó premio en este concurso de poesía.
Refiriéndose a la experiencia con la poesía
señaló: “Para mí es muy gratificante poder mostrar mi trabajo ante el público y
en este escenario. Utilicé el seudónimo de Fénix, porque como usted sabe
-dice-, el Fénix es un ave que surge de las cenizas. Yo encontré en la poesía y
en las letras, esa forma de levantarme de esas cenizas, del pasado, de todo lo
que hace parte de esas cenizas que hicieron que yo cayera a la cárcel, que
estuviera en prisión. Por medio de esas letras y esa poesía, hoy me siento
orgulloso”.
Luego reflexiona: “La verdad el encuentro con las letras se debe
a la prisión. Yo un día leí un libro de frases célebres y en ese libro encontré
una frase que decía: “en circunstancias adversas, el hombre encuentra sus
capacidades ocultas” y eso me motivó. A mi me gusta escribir poesía, pero
entonces, luego cantarlas en rap.
Le pregunto si le gustaría seguir escribiendo
y cómo se sintió haciéndolo. “Bacano -dice- primero que todo ya me siento un
poeta con diploma y estoy muy agradecido con el público por esos aplausos que
me dio”.
“Yo le
digo a mis compañeros que escriban, que busque una manera de salir de esa
penumbra que es la cárcel, de la atadura de las cadenas y que busquen en la
escritura una forma de salir y de ver positivamente que si hay un futuro. La
escritura de verdad lo libera a uno. Invito a que haya muchas personas que
apoyen a todos los que no sólo escriben
sino que también pintan y que hacen muchas cosas, pero que por cosas del
destino han desviado su camino, pero a todos Dios nos ha dado un don y yo creo
que hay que explotarlo”.
La amiga de
Vargas Llosa
Ana María Grisales, no es un reclusa
cualquiera, ella es profesional en finanzas y comercio internacional y se
precia de ser amiga del escritor Mario Vargas Llosa.
“Estoy muy contenta de haber podido
participar en la Gala de Inauguración del Festival de Poesía, porque soy una
persona de mucha literatura. Me fascina la lectura y los poemas. El Centro
Penitenciario de Jamundí, ha sido mi segundo hogar, porque lo que no vi afuera,
lo vi ahí en donde tengo una segunda familia”.
“Antes
había escrito –cuenta- cuando vivía en Lima conocía a Mario Vargas Llosa. Yo
soy viuda de Peruano pero fui vecina de
Mario Vargas Llosa y me vinculé mucho con su familia. Estaba yo muy joven, y me
encarrile en la escritura prácticamente porque Mario sacaba sus perros al
parque y yo me sentaba con él y me decía: “tú eres muy inteligente, tienes una
mirada literaria, -como habla Mario Vargas Llosa -afirma-. Y qué viniste a
hacer a éste país, me preguntaba. ¿El amor...no? Y ahí fue donde me escribió y me dijo, que
estaba haciendo, en ese entonces, La historia de Mayta. Y estaba también haciendo “Travesuras de la
niña mala”.
“La penitenciaría de Jamundí, tiene una biblioteca muy buena con muy buenos libros para nosotros y nos inspira
mucho”.
“Cuando escribo, me siento totalmente
liberada. Dice Ana María. Porque no me
siento presa, porque tengo libertad en el patio en donde estoy. Tenemos
profesores, tenemos un centro carcelario con educación. He escrito mucho, y me siento orgullosa de que lo que no hice afuera
lo estoy haciendo ahora”.
¿Cree que si se encontrara con Llosa la
reconocería? Le pregunto. “Nos
reconoceríamos, porque en este momento el está con un amorío con la ex mujer de
Julio Iglesias, lo sé´ porque tengo un hijo peruano que viene a visitarme y me
ha contado”.
¿Qué cree que le hubiera dicho Mario Vargas
Llosa, si hubiera estado en la primera fila durante la gala de inauguración?.
“El me ve: “Colocha, te admiro, me dice”.
Javier de Jesús Orozco Gómez, Teniente
vicerrector del colegio, Nelson Mandela que funciona dentro del complejo penitenciario
y la subdirectora del bloque uno en el penal de Jamundí, Laura Hernández
Londoño, coinciden en afirmar que esta experiencia de los internos en lo que
tiene que ver con la lectura y la escritura, es muy importante ya que es: “como
abrir un camino para mostrarle a la comunidad las personas valiosas, que están
privadas de libertad; que son seres humanos que alguna vez se equivocaron pero
que también en ellos hay muchos talentos”.
Este XV Festival Internacional de Poesía irá
hasta el 28 de agosto y vale la pena destacar que la entrada a todas las
actividades es gratuita.
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| Ana María Grisalez |
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| Gloria Suárez Guzmán |
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| Julio Ernesto Toro |
10/8/15
Cali está que se baila
Por Manuel Tiberio Bermúdez
Cali, por esta época se alborota y es como una hermosa mujer preparándose
para la fiesta. La ciudad se hace bella, se contonea y se pone que no le cabe
en su cuerpo las ganas de bailar.
Hay una razón poderosa para esta transformación: el XIX Festival de Música
del Pacifico Petronio Álvarez, que en esta oportunidad va del 10 al 16 de
agosto. Es por ese motivo, que la ciudad
se despierta, se contonea, saluda en las calles, se vuelve brincona y fiestera.
Y entonces echa memoria y se pregunta de cuándo le viene este alboroto que la transforma. Recuerda
que fue en 1997 cuando, para rendirle homenaje a uno de los mejores músicos del
Pacífico colombiano, Petronio Álvarez, en Buenaventura se armó el corrinche por
primera vez.
La nostalgia por su gente que habita en Cali, lejos del mar y de los
sonidos de sus cantos llegados de la selva, decidió el traslado de la fiesta, que es recuerdo y homenaje, para la
Capital del Valle. Y llegó a Cali para quedarse.
Primero se instaló en el Teatro al Aire Libre los Cristales y desde allí
tímidamente lanzó al aire las voces de las cantaoras interpretando arrullos,
currulaos, chigualaos y alabaos, entre otros cantares que salían de
instrumentos y voces, en ese momento, exóticos ya que en la capital poco se
hablaba de cununos, tamboras, violines ancestrales y marimbas.
Desde entonces llevados por los vientos que en las tardes pasean por la ciudad,
esos cantares y esos ritmos se instalaron definitivamente en el alma de los
caleños.
Tiempo después, los aguafiestas de siempre, entutelaron la alegría y los
cantos, argumentando que esas músicas,
que ponían un extraño frenesí en sus mujeres, tenía algo de perturbador y
entonces, hoy como ayer, quisieron marginarla. En el 2008, en la Plaza de
Toros, un lugar en donde se aplaude la muerte, se impuso la música que celebra
la vida. Por primera vez, ese monumental escenario quedó pequeño a una multitud
que se contoneaba y cantaba en un apretujón de alegría y en una hermosa
revoltura de colores. Cánticos que cada vez atraían a más y más personas, no
solo locales, sino gente allende las fronteras de la patria.
Esa falta de espacio para que los sonidos sonaran y para que la gente
compartiera la alegría y bailara libre y en amplitud, obligó a un nuevo traslado: el estadio Pascual
Guerrero. También el escenario fue insuficiente para albergar tanta alegría,
tanta música junta y por eso, desde hace
tres años, la fiesta se realiza en la Unidad Deportiva Panamericana en la que
logró que en un solo espacio se reuniera la más importantes muestra cultural
del pacifico nuestro.
Cali está que se baila, hoy, la ciudad vuelve a sentir ese hormigueo en los
pies, porque ya se anuncia la versión número 19 de éste Festival, que se
realizará, del 10 al 16 de agosto.
Cali está lista para el festejo que dejó de ser patrimonio de los afrodescendientes y se
convirtió en un encuentro de todos los colores de piel, en el lugar más
pluriétnico del país, en un espacio que
hermana a los pueblos que se dan cita anualmente para disfrutar de una fiesta
sin olvido.
5/7/15
LO QUE DICEN LAS CANCIONES
Charlemos
Por Manuel T. Bermúdez
¿Se ha puesto usted a analizar el contenido de las canciones que diariamente escucha y luego tararea alegremente?
¿Se ha detenido a prestarle atención al almibaramiento romántico de las canciones para los enamorados?
¿Ha captado los mensajes de doble sentido y malicioso de algunas de ellas?
Nadie, estoy seguro, se sorprende cuando una canción habla de algunas partes del cuerpo de la amada. Por ejemplo, hay un bambuco que dice: “adoro niña tus ojos porque retratan los cielos, me gustan tus labios rojos porque a la miel le dan celos” bonita la figura ¿no es cierto?
Y tampoco nos llamemos a engaño: cuando de amor se trata las letras de las canciones hacen alarde del más agudo ingenio o de la más acentuada cursilería. Para muestra no hay botón, pero veamos como describe un compositor a su amada, en especial a la parte más móvil de su rostro (léase: la boca).
“Tupido de perlas finas y de color encarnado, es el cáliz perfumado de tu boca purpurina”...una preciosura como diría un cachaco fino.
Hay otros compositores que se hacen los pendejos para poder hacer las más atrevidas propuestas: “ven a mis brazos ardientes, embriágame de cariño y allá en tu pecho de armiño deja que pose mi frente” como vemos ya va buscando lo que no se le ha perdido y como diría mi abuelita ante la sutil insinuación: ¡cómo no monito!
Y que me dicen de este otro avívato dizque profesor de canto quien confiesa sin ningún rubor: “a cantar a una niña yo le enseñaba y un beso por cada nota siempre me daba; aprendió tanto, aprendió tanto...que aprendió muchas cosas menos el canto”.
Pero lo que parece ser, por lo que cuenta la canción, era que la muchachita aquella salió como “aviona” y también se ayudaba según lo relata la letra a continuación: “el nombre de las estrellas saber quería y un beso por cada estrella le repetía, noche tan bella, noche tan bella en que invente diez nombres a cada estrella” hasta aquí el profesor atrevido, oportunista, y desvergonzado, pero oigamos a la niña del cuento cuando dice: “por fin de la mañana llego la hora, se hundieron las estrellas, rayó la aurora y ella decía y ella decía: ¿por qué no saldrán estrellas también de día?, es que como dice el refrán: “el niño que llora y la mamá que lo aprieta”.
En definitiva, amigos lectores lo que quería decirles es que hay que tener cuidado con esas canciones que rayan en el impudor, en la indecencia. No es sino escuchar cosas como esta: “Yo que me la llevé al rió creyendo que era mozuela, pero tenía marido”...si, ya sé que no es una canción sino un poema, o sea, tema para otra oportunidad.











