Textos que compartidos se vuelven viajeros.

1/6/15

5:30 A.M

Charlemos

Por Manuel Tiberio Bermúdez

El bus que me lleva hacia la rutina cotidiana está atestado. La congestión se debe al espacio que ocupan los sueños que se quedaron sin concluir al levantarnos  y se instalan al lado de cada uno de quienes viajamos en el bus.

Junto a la ventanilla cercana al conductor, una mujer arrulla su desvelo por el hijo que no llegó a casa la noche anterior. Más allá, una chica sonríe en solitario y  todavía la emoción del amor vivido la noche anterior repite  una sonrisa en su rostro.

Por acá, un muchacho ensaya la lección que le dará el tiquete de aprobación al conocimiento calificado. Dos sillas hacia mi derecha, una mujer trata de volver a dormir para finalizar el sueño que no dejó terminar  el reloj despertador.

Al conductor parece que nada le preocupa, espanta su fatiga repetida  los continuos repiques del timbre anunciando un pasajero que desciende.

De pie, un carterista mide el cabeceo  de su objetivo adormilado a sólo tres dedos de sus manos  hábiles…sueña con lograr lo justo para su porción de evasión y así empezar el día.

Una chica, con más piel que tela para mostrar mira y remira la foto en la hoja de vida que le abrirá las puertas de las posibilidades de una nueva vida.

Allá, otra muchacha con el cabello aún mojado, ensaya mentalmente la excusa para explicar la ausencia de casa la noche anterior y revisa en el espejo sus ojeras que señalan la respuesta a su ausencia.

Y yo aquí, observando tanto sueño empezado, tanta vida agitada, tanta pesadilla inconclusa. 

Afuera del bus,  el día aguarda agazapado para aventarnos su monotonía repetida, para decirnos de nuevo empieza la rutina.


Share:

8/12/14

Sobre la historia del inodoro



Por Manuel T. Bermúdez

El 19 de noviembre se conmemora el día mundial del inodoro y aunque parezca increíble, hay un número grande de personas que no lo tienen.
Es un objeto casi despreciado, pero tiene gran importancia para la humanidad. Hablo del inodoro, retrete, excusado o escusado, poceta, servicio, wáter, que hoy tiene gran importancia en cada casa que habitamos.

Pero no siempre fue así. En los comienzos de la historia humana las “necesidades” se hacían sin recato alguno y en presencia de quien estuviera al lado. Luego este objeto ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Según los que escarban en la historia, los cretenses usaban ya una especie de inodoro compuesto de una taza y un canal de desagüe, porque no hay que olvidar que por muchos años se usaba un orinal portátil que sin ningún recato era volcado a la calle, no sin antes gritar el aviso de “aguas sucias”.
Es, en 1910, luego de muchos pasos dados en la construcción de un lugar en donde depositar las heces que se inventa el inodoro tal como hoy lo conocemos: con un tanque y una taza en donde sentarnos.
Y a pesar de que poca importancia le prestamos son muchas las horas que sentados en el pasamos y hay quienes lo prefieren para la reflexión o la lectura.
Pero para éste lugar también, aunque no lo parezca, se han escrito normas. Cuentan que el gran escritor Erasmo de Rotterdam por medio de varios escritos hizo su aporte para normatizar el uso del inodoro. Entre varias hay una que señala: “es muy inconveniente saludar a alguien que esté orinando o evacuando” y yo como usted, muy seguramente celebramos esta norma.
También decía el gran Erasmo, –con mucha razón pero sin mucho efecto real- señalaba “que para expulsar gases había que disimular tosiendo”, cosa que aun hoy se sigue practicando.
Aunque el inodoro se hizo con el fin de que los seres humanos atendieran sus necesidades sin contaminar el ambiente, pero cada uso que se hace de el, se está contaminando el agua. Se dice que una familia de 5 personas contamina mas de 150 mil litros de agua al transportar unos 250 kilos de heces y unos 2500 litros de orina en un año sin embargo, según los estudiosos, es el método menos contaminante de eliminar los excrementos humanos.
Se asegura que el inventor del sanitario moderno fue Thomas Crapper en el año de 1884 quien diseño la válvula que sirve para cerrar el paso del agua cuando el tanque de agua se llena, pero son muchos que discrepan de que sea Crapper el inventor.
Sea quien fuere el que diseñó y puso en funcionamiento el ingenioso artefacto, no olvidemos que por muchos años tuvo su imperio la bacinilla….pero esa es otra historia.


Share:

¿Dónde están los periodistas?

Charlemos

Por Manuel T. Bermúdez

Recientemente en un simposio de periodismo, la periodista y autora de varios libros, Olga Behar, reflexionaba sobre la importancia de que los periodistas estén siempre atentos a las buenas historias, a los momentos que les rodean y que les permitirían otras miradas de las noticias en los entornos en las que estas suceden.

Y esto lo decía refiriéndose en concreto al gran número de periodistas que por estos tiempos están en La Habana, Cuba, cubriendo los diálogos de paz.

Aseguraba la periodista y escritora que hasta el momento los comunicadores en la Isla, solamente se han limitado a ser cajas de resonancia de las palabras de los que intervienen en los diálogos y que no es mucha la información que puedan conseguir ya que los mismos tiene un pacto de confidencialidad que no permiten que las noticias fluyan libremente.

Cuestionaba Olga Behar, que al menos ella, hasta el momento, no ha leído la primera crónica de algunos de los periodistas destacados en Cuba que haga un esguince para que se conozcan otras historias sobre La Habana.

Y es cierto lo que plantea la escritora. Cuántas historias estarán a la espera de que uno de los periodistas, en esos ratos de ocio, mientras se espera que alguno de los voceros nos cuente lo que les conviene, se atreva a darse una vuelta más allá de los límites  donde se realizan los diálogos y nos muestre historias interesantes de ese entorno llamado La Habana.

No hay que olvidar que nadie es ajeno a una buena historia, en cualquiera de los medios que ésta se presente: radio, prensa, televisión o sitios web. Lo importante es provocar a los usuarios de estos medios, “prenderlos” a un hecho bien contado y se lograra la atención sin reservas de ese sujeto de la información.
Es cierto. Hay muchos periodistas colombianos en ese espacio que tiene tanto pasado para contar o una actualidad que muchos desconocemos, que hace parte de una nación rodeada de tantas historias: la revolución cubana, génesis de los idearios de quienes hoy son los negociadores: la guerrilla. Mágicas historias ligadas a la música, a los propios periodistas locales según se dice amordazados por el gobierno, a la cotidianidad de una ciudad que hace parte de una nación tantas veces estigmatizada y tan poco contada por aquello de la censura.

Pero, como lo dice Olga Behar, hasta el momento ella no ha leído, ni escuchado alguna historia atractiva desde La Habana…yo tampoco.



Share:

12/11/14

La “bareta mágica”.

Charlemos

Por Manuel T. Bermúdez

A mí me parece “legal” el debate abierto para el uso medicinal de la marihuana y que fue aprobado en primer debate por 13 votantes a favor y dos en contra en la Comisión Primera del Senado.

Es que la bareta, mariajuana, porro, maracachafa, o como se le quiera denominar ha estado presente desde hace milenios en la historia de la humanidad. Se cuenta que un emperador chino llamado Shen Nung, en 2727 a.c, ya le jalaba a los porros, y no precisamente a los que dieron fama a Pacho Galan, nuestro querido músico colombiano.

Un antiguo historiador: Heródoto, da cuenta que en las fiestas de los ricos “soplaban” marihuana traída de Egipto y que no era nada barato conseguirla, es decir el tráfico ha estado siempre en vigente.

Desde que se le conoce, la “marimba” ha tenido uso medicinal y recreativo. En la antigüedad hacia parte de la farmacopea como remedio contra la otitis, como calmante y para combatir el insomnio.

Parece ser que la planta es originaria del Asia, pero que pega bien en todas las partes del mundo donde tienen cultivadores y consumidores por montón.

El cáñamo índico, como también se le conoce, no siempre ha sido satanizada por las sociedades, en épocas no tan remotas se utilizó para vestidos, velas para las naves, cuerdas y parece ser que uno de los países que más la ha perseguido, los Estados Unidos, los papeles en los que se declaró y firmó su independencia y la bandera de esa época fueron elaborados con fibra de cannabis.

Mejor dicho, es más lo bueno que lo malo que se saca de la planta: fibras textiles, aceites ricos en omega 3, combustibles ecológicos, lubricantes, celulosa para el papel, aplicaciones medicinales y cosméticas, materiales aislantes, comida, muebles, forraje para animales, jabones, champú, pinturas, son algunos de los usos que se le ha dado y que se le podrían volver a dar hoy en día.

De los nombres con que se le denomina ni hablar: moño, mota, maracachafa, faso, porro, churro, caña, pasto verde, la novia etc, Y sobre los efectos son muchas las personas que aseguran que les ayuda a disfrutar más de la música, de algunos deportes, realizar actividades recreativas, tener unas mejores relaciones íntimas, en fin, cada usuario justifica el porqué de su consumo.

En nuestro país un distinguido miembro de la Junta Directiva del Banco de la República, Carlos Ossa Escobar, fue sorprendido en posesión de marihuana y se armó una escandalera en el país que fue comidilla por semanas en todos los medios de comunicación.

Esperemos a ver qué sucede con éste debate para el uso medicinal de la marihuana, porque parece ser que la yerba, para algunas enfermedades es toda una “bareta mágica”, perdón, quise decir…una varita mágica…



Share:

Blog Archive

Tenga en cuenta

Lea, comente y comparta