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9 de octubre de 2015

Cali es mucho más que Salsa y Fútbol


Por Manuel Tiberio Bermúdez


Estuvimos en La Feria Internacional del Libro y las Culturas de Cali y pudimos darnos cuenta que la ciudad y los amantes de las letras estaban expectantes ante un espacio como este en el que los libros, la tinta y la palabra tienen un lugar de preferencia.



Hicimos un recorrido por las distintas editoriales que ofrecen los últimos libros salidos de las imprentas a disposición de la gente. Libros para todos los gustos y para todos los presupuestos, aunque el comentario general sigue siendo los altos precios que tienen las publicaciones.



Posteriormente vimos un poco de danza con chicos y chicas de Incolballet,  que mostraron los  deseos de agradar a los asistentes mediante propuestas de danza moderna que  el público aplaudió emocionado.



Después, Julio César Londoño y Margarita Londoño, dieron a conocer algunos secretos de su oficio de escritores en una agradable charla en la que conceptuaron sobre el quehacer literario, las dificultades para enfrentar los textos y también algunas de las motivaciones que son aliciente para el oficio de escribir.


Luego interactuaron con el público que hizo preguntas para acercarse mucho más a quienes admiran en sus obras pero pocas veces, como en esta oportunidad, tienen la ocasión de estar frente a frente a quienes son motivo de su atención y sus lecturas.


Más tarde el recital a dos voces que dieron los poetas,  Nelson Romero y Horacio Benavides, hicieron que el público reconociera más el trabajo de estos vates que son premio nacional de poesía.
Nelson Romero 

Poemas intensos que dibujan sus entornos, o que resuelven para ellos las inquietudes vivenciales,  fueron expuestos ante el auditorio, que luego de la lectura, hizo preguntas y elogió el trabajo de estos dos expositores de los versos.
Horacio Benavides


Fue un espacio tomado por la gente, en un constante ir y venir por los distintos pabellones que ofrece la Feria.  Una oportunidad para ver a los escritores, para dialogar con ellos, para saludar amigos y tener encuentros sorpresivos y agradables.


En dialogo con el Director Académico, Juan Fernando Merino, nos dijo: “Esta es una Feria que apenas nace, pues es la primera edición, pero hemos visto el interés de la gente por asistir, en todos los pabellones ha habido público, lo mismo que en cada uno de los auditorios, creemos que éste fin de semana aumentará el número de visitantes”.
Juan Fernando Merino


Así mismo Merino a mi pregunta si a Cali le estaba haciendo falta un evento de estas calidades dijo: “Desde luego que sí, yo creo que había una avidez por eventos literarios de importancia en Cali, como también se demostró con el Encuentro Internacional de Escritores, Oiga, Mire, Lea, en la Biblioteca Departamental y coordinado por Pepe Zuleta, donde hubo una gran asistencia de público, un gran interés y un buen cubrimiento por parte de la prensa”

Para finalizar, Juan Fernando, dice: “Creo que con este evento se va a demostrar que Cali es mucho más que Salsa y Fútbol. Que hay Salsa y Futbol pero también mucha gente interesada en la cultura en general, en el arte y en la literatura en particular, creo que la asistencia a los distintos espacios va a ser importante y también pienso que se van a vender muchos libros durante esta Feria.


Cuando estoy en el aire, tengo la mente en blanco


Manuel Tiberio Bermúdez

Lentamente, desde distintos barrios de la ciudad, cientos de chicas y de chicos empiezan a llegar al Teatro al aire libre Los Cristales, escenario con capacidad para albergar en sus graderías a 15 mil personas.

Es el lugar de la cita en el que esos muchachos y muchachas, mostraran a un exigente jurado todo lo que saben sobre el baile de salsa. No quieren únicamente participar…quien ganar.
Tienen la ilusión de recibir el pasaporte que les permita estar en  la Plaza de Toros del 28 de septiembre al 4 de octubre  concursando por los primeros lugares y quedar en los registros de la historia de la salsa como ganadores de un certamen que además de premios en efectivo, les da la oportunidad de recorrer escenarios mostrando la perfección de su trabajo.

Dentro de ese grupo de jovencitos, arribó una chica, menuda, jovencita, pero con gran actitud de bailarina que arrasa en el escenario. Salió a escena con su compañero de baile y se transformó. Parecía mayor, sus giros de vértigo, sus pasos certeros como dibujados para la perfección sobre el escenario, su actitud de ganadora, llamaron la atención.

No más dejar la tarima, aun jadeante por el esfuerzo realizado, le pedí una entrevista. La cercanía me permitió constatar: es una niña; una niña que se transforma cuando baila.
Se llama Andrea Bocanegra, tiene 14 años, vive en un barrio con nombre de jardín: Las Orquídeas,  y hace tres años baila sin descanso.

¿Por qué le gusta bailar?
“Porque cuando uno está decaído, o algo por el estilo, el bailar lo hace olvidar de todo”.
Sobre las coreografías que realiza señala: “Lo más difícil es que en ocasiones uno tiene miedo, pero los profesores nos animan para vencerlo entonces uno se olvida del temor y sabe que si hace bien las pirueta va a convencer al público y al jurado”.

Andrea cuenta que ensaya casi todos los días de tres a cinco horas y si es para un concurso “hay que aumentar los ensayos”.

El bailar ya ha empezado a llevarla por los caminos del reconocimiento. A su corta edad ha estado en Pasto, en Puerto Libertador y otros lugares en el que el aliciente del aplauso y el reconocimiento del público son para ella el mejor premio.

“Yo quiero ser una gran bailarina, dice. Quiero triunfar, ganarme un concurso grande, quiero ser reconocida aquí en la ciudad, pero no solo aquí, dice mientras ríe, sino también en el país, ganar muchos premios.”.

Y claro que tiene admiración, por otros bailarines, porque desconoce la admiración que ella inspira. En su caso, le gusta mucho la forma de bailar de Adriana Vila, de Imperio Juvenil y a Evelyn Noriega de Constelación Latina, bailarinas de la ciudad de Cali.

¿Cómo se sintió en el escenario durante su participación? le pregunto. ¿Cree que va a pasar a la final?. No hay dudas, está enfocada en sus sueños. “Me sentí bien esta noche porque lo di todo y creo que vamos a pasar”.

Andrea está estudiando, cursa el grado décimo y asegura que es buena estudiante. Su familia le apoya sin reservas. “Mi mamá es la que más está pendiente de mí y esta noche, mi papá y mi mamá han venido a verme bailar y eso me gusta. Mis papás están muy orgulloso de mí y son quienes me animan a ir a la Academia a ensayar”. Que la meta duro, me dicen y me animan constantemente”.

Quiero saber si son muy costosos los accesorios que usa para estar en el escenario. “La verdad yo no sé y espero que no porque es el esfuerzo que hacen mis padres para que yo me luzca. Pero creo que no como bailarina necesito algo de maquillaje, el vestuario, que los tacones, que las medias veladas, las moñas. Lo normal”, señala.

Luego que se baja del escenario le encanta lo que le dice la gente: “A mí me gusta cuando las personas me dicen que estuvo muy bonito mi baile, que les gustó, que siga así”.

Y con los muchachos me imagino que le va muy bien, digo: “Su risa se torna nerviosa, y dice…”si, muy bien”, me dicen frases bonitas, que cuando haya presentaciones les diga para irme a ver. Su risa calla las palabras que seguramente esos muchachos a los que ya enamora su figura y su arte le han de decir.

¿Qué es el baile para Andrea?,
“El baile es una buena y bonita carrera artística, uno se olvida de todo y si uno quiere el baile de verdad, es una pasión muy grande. Además hay mucha adrenalina y mucha integración y conoce nuevas personas por medio del baile”.



¿Qué es lo que más le gusta de bailar?. 
“Las cargadas –dice-. Pero es muy riesgoso, señalo. “Si, pero a mí me gusta sentirme en el aire. Porque cuando estoy en el aire, tengo la mente en blanco, no pienso en nada, me dejo llevar y cuando llegó nuevamente al piso pienso, ufff, aterricé”.

¿Con quién le gustaría bailar?
“Con Jeferson Benjúmea dice sin titubear.
Pero, ¿por qué es “pinta”, le digo o porque es muy buen bailarín? “Porque baila bueno” dice con esa risa que aun los hombres no hemos podido descifrar para conocer la realidad de una respuesta en las mujeres, así sean una jovencita de 14 años  como Andrea.

¿Y qué piensa usted de los que no bailamos? 
Nada, normal, y se ríe….esa risa si la descifro, es la conmiseración que siente por quienes nunca pudimos pasar del bolero y eso porque la compañera nos ayudaba a marcar los compases.

¿Y si es verdad que Cali es la capital mundial de la salsa? “Claro que sí, porque que es la ciudad que tiene más academias de baile y porque tiene muchos bailarines. Aquí por eso la competencia es muy dura”.
¿Tiene muchos trofeos? “No, aun no, dice como quien sabe que habrá que abrir espacio en su casa para los que vendrán.
¿Ha llorado alguna vez debido a la exigencia en los ensayos? “Si claro, pero para mí el baile es una pasión que exige muchos esfuerzos. En los ensayos a veces se siente la exigencia, pero cuando ya se está en una tarima y siente que todo está bien, que le fue estupendamente, uno entiende que todo ese esfuerzo valió la pena”.

Le agradezco sus palabras, le doy gracias por hablar de sus ilusiones, y la veo meterse entre el público aun con su traje azul de bailarina a disfrutar de lo que más le gusta: bailar.












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