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A VOTAR…


Por Manuel Tiberio Bermúdez

Ya todo esta listo para las elecciones de mañana 25 de octubre y como todo va cambiando hay nuevas herramientas tecnológicas que nos permitirán conocer los resultados del preconteo de los votos en nuestros dispositivos móviles. Es decir tendremos información en tiempo real si descargamos la aplicación a nuestros teléfonos que se llama “Elecciones Colombia 2015”.
Las cifran también han cambiado ya que según la Registraduría Nacional del Estado Civil, un total de 33.820.199 ciudadanos podrán depositar su voto en el país.  

De esas cifras: 17.413.258 son mujeres, y 16.406.941, son hombres.  Las mesas instaladas en todo el territorio nacional son 97.625 mesas distribuidas en 10.838 puestos de votación.

En lo que nos compete a los vallecaucanos, 4.472.122 son los ciudadanos habilitados para sufragar en nuestro departamento.

Para aumentar los controles serán instalados unas 8.500 estaciones biométricas, que permiten verificar que el ciudadano que va a votar si sea quien dice ser y que esta habilitado para votar en ese puesto al que se llega.

Respecto a los jurados son mas de 700 mil los ciudadanos designados para esta tarea y la Registraduría recuerda que: “El artículo 105 del Código Electoral dice que "El cargo de jurado de votación es de forzosa aceptación y la notificación de tales nombramientos se entenderá surtida por la sola publicación o fijación en lugar público de la lista respectiva". En consecuencia, el no recibir comunicación no es una excusa para no prestar el servicio de jurado de votación y por lo tanto es importante que todos los ciudadanos verifiquen en los listados que se fijan en lugares públicos si fueron seleccionados para este servicio.
Este domingo los colombianos vamos a elegir: Gobernadores, Alcaldes, Diputados, Concejales y Ediles o Miembros de Juntas Administradoras Locales, que gobernarán cada uno de los municipios y departamentos del territorio nacional.

Los más de 112 mil candidatos que se inscribieron a nivel nacional, participarán por 32 gobernaciones, 1.101 alcaldías, 416 curules en asambleas departamentales, 12.065 en concejo municipal y 6.700 en Juntas Administradoras Locales.

Quienes entiendan el poder que tiene su voto lleguen a la mesa en la que les toque votar y cumplan con los dictados de su conciencia en un ejercicio de poder y de responsabilidad que ofrece la democracia. Allí en la soledad del cubículo la única obligación que usted tiene es con su futuro y el de sus hijos...





Nos dejó “Chucho Calandria”

Siempre alegre, "Chucho" ponía la nota de humor.

Por Manuel Tiberio Bermúdez

El recuerdo más lejano que tengo de Jesús Antonio Jaramillo Tobón, es el de cuando tenía su famosa prendería “La Mina”, en la calle 9.

Para ese momento, yo era un niño, y en el lugar tenía algunos artículos en las vitrinas que yo no paraba de admirar cada que tenía oportunidad. Eran vasijas de barro que muy seguramente él comparaba a los guaqueros de aquella época pero que para mi tenían un especial encanto.

Don Jesús fue perdiendo su nombre en el afecto que se ganó entre los caicedonenses y todo el mundo le nombraba como don Jesús o Chucho Calandria.

Dueño de un temperamento alegre y dicharachero, era notoria su procedencia paisa. Había llegado a Caicedonia desde su natal Andes y se trajo con él el espíritu de negociante con el que tuvo éxito en Caicedonia.

Durante la protesta cafetera. En la foto Jorge Robledo y otros manifestantes.


Muchas son las anécdotas que se le atribuyen a “Chucho” pero una de las más recordadas fue el matrimonio de Casilda y Conde. Ceremonia que fue acolitada por el párroco del momento.
Alguna vez, cuando una protesta cafetera, una delegación de Caicedonia viajó a algunos municipios de Antioquia para apoyar la actividad que buscaba reivindicar los cafeteros del país, siempre tan maltratados por el gobierno central.

Como parte de la comisión estaba “Chucho” y otros activistas cafeteros de Caicedonia y de otras regiones del país como,  Jorge Enrique Robledo. Yo iba en calidad de periodista,  con el Jorge Eliecer Díaz, “El Mono Díaz”, camarógrafo,  registrando la actividad para luego hacer unas notas para el canal local.

Al regreso de Andes, en las horas de la tarde, había un derrumbe en la vía que nos impidió continuar nuestro recorrido y tuvimos que parar  en una casa que había a la orilla del camino.
Por esas cosas de la suerte, logramos que quienes habitaban el lugar nos acomodaran a 4 personas,  en una casa de dos pisos que quedaba cerca al sitio en donde estábamos.

Era una casa totalmente sola, pero muy limpia, con varias piezas y camas suficientes para varias personas. Para nuestra sorpresa en la cocina había una gran olla llena de café que notamos se podría utilizar para dar la bebida a mucha gente. En la cama que yo escogí para pasar la noche,  por deferencia de nuestro incognito anfitrión, había un cinturón militar. Eso y el café nos hicieron sospechar que la casa aquella podría ser un sitio de paso o de descanso de la guerrilla pues estábamos en un sitio alto y montañoso. Y las personas que nos habían atendido en la primera casa cada determinado tiempo quemaban papeletas sin ton ni son, cosa que dedujimos, eran señales para alguien.  

Con estas deducciones sacadas por los indicios ya mencionados nos acostamos con el convencimiento de que estábamos en una casa de descanso de la guerrilla, pero que quien sabe porque circunstancia se habían compadecido de nosotros y nos habían permitido usarla para pasar la noche, mientras el resto de compañeros permaneció en la primera vivienda incómodos y sin camas en las que descansar.  



Lo cierto es que  el cansancio hizo que guardáramos silencio en busca del sueño. Pero de repente en la cocina que estaba en la parte baja comenzó a sonar música a gran volumen.
“Chucho” dejó oír su voz para decirnos por encima de una canción de carrilera:
“Estos hijueputas son como los indios…nos van a matar y por eso ponen música”.

El sonido de nuestras carcajadas fue lo último que se escuchó aquella noche en el lugar antes de entregarnos definitivamente al descanso.





Cali es mucho más que Salsa y Fútbol


Por Manuel Tiberio Bermúdez


Estuvimos en La Feria Internacional del Libro y las Culturas de Cali y pudimos darnos cuenta que la ciudad y los amantes de las letras estaban expectantes ante un espacio como este en el que los libros, la tinta y la palabra tienen un lugar de preferencia.



Hicimos un recorrido por las distintas editoriales que ofrecen los últimos libros salidos de las imprentas a disposición de la gente. Libros para todos los gustos y para todos los presupuestos, aunque el comentario general sigue siendo los altos precios que tienen las publicaciones.



Posteriormente vimos un poco de danza con chicos y chicas de Incolballet,  que mostraron los  deseos de agradar a los asistentes mediante propuestas de danza moderna que  el público aplaudió emocionado.



Después, Julio César Londoño y Margarita Londoño, dieron a conocer algunos secretos de su oficio de escritores en una agradable charla en la que conceptuaron sobre el quehacer literario, las dificultades para enfrentar los textos y también algunas de las motivaciones que son aliciente para el oficio de escribir.


Luego interactuaron con el público que hizo preguntas para acercarse mucho más a quienes admiran en sus obras pero pocas veces, como en esta oportunidad, tienen la ocasión de estar frente a frente a quienes son motivo de su atención y sus lecturas.


Más tarde el recital a dos voces que dieron los poetas,  Nelson Romero y Horacio Benavides, hicieron que el público reconociera más el trabajo de estos vates que son premio nacional de poesía.
Nelson Romero 

Poemas intensos que dibujan sus entornos, o que resuelven para ellos las inquietudes vivenciales,  fueron expuestos ante el auditorio, que luego de la lectura, hizo preguntas y elogió el trabajo de estos dos expositores de los versos.
Horacio Benavides


Fue un espacio tomado por la gente, en un constante ir y venir por los distintos pabellones que ofrece la Feria.  Una oportunidad para ver a los escritores, para dialogar con ellos, para saludar amigos y tener encuentros sorpresivos y agradables.


En dialogo con el Director Académico, Juan Fernando Merino, nos dijo: “Esta es una Feria que apenas nace, pues es la primera edición, pero hemos visto el interés de la gente por asistir, en todos los pabellones ha habido público, lo mismo que en cada uno de los auditorios, creemos que éste fin de semana aumentará el número de visitantes”.
Juan Fernando Merino


Así mismo Merino a mi pregunta si a Cali le estaba haciendo falta un evento de estas calidades dijo: “Desde luego que sí, yo creo que había una avidez por eventos literarios de importancia en Cali, como también se demostró con el Encuentro Internacional de Escritores, Oiga, Mire, Lea, en la Biblioteca Departamental y coordinado por Pepe Zuleta, donde hubo una gran asistencia de público, un gran interés y un buen cubrimiento por parte de la prensa”

Para finalizar, Juan Fernando, dice: “Creo que con este evento se va a demostrar que Cali es mucho más que Salsa y Fútbol. Que hay Salsa y Futbol pero también mucha gente interesada en la cultura en general, en el arte y en la literatura en particular, creo que la asistencia a los distintos espacios va a ser importante y también pienso que se van a vender muchos libros durante esta Feria.


Cuando estoy en el aire, tengo la mente en blanco


Manuel Tiberio Bermúdez

Lentamente, desde distintos barrios de la ciudad, cientos de chicas y de chicos empiezan a llegar al Teatro al aire libre Los Cristales, escenario con capacidad para albergar en sus graderías a 15 mil personas.

Es el lugar de la cita en el que esos muchachos y muchachas, mostraran a un exigente jurado todo lo que saben sobre el baile de salsa. No quieren únicamente participar…quien ganar.
Tienen la ilusión de recibir el pasaporte que les permita estar en  la Plaza de Toros del 28 de septiembre al 4 de octubre  concursando por los primeros lugares y quedar en los registros de la historia de la salsa como ganadores de un certamen que además de premios en efectivo, les da la oportunidad de recorrer escenarios mostrando la perfección de su trabajo.

Dentro de ese grupo de jovencitos, arribó una chica, menuda, jovencita, pero con gran actitud de bailarina que arrasa en el escenario. Salió a escena con su compañero de baile y se transformó. Parecía mayor, sus giros de vértigo, sus pasos certeros como dibujados para la perfección sobre el escenario, su actitud de ganadora, llamaron la atención.

No más dejar la tarima, aun jadeante por el esfuerzo realizado, le pedí una entrevista. La cercanía me permitió constatar: es una niña; una niña que se transforma cuando baila.
Se llama Andrea Bocanegra, tiene 14 años, vive en un barrio con nombre de jardín: Las Orquídeas,  y hace tres años baila sin descanso.

¿Por qué le gusta bailar?
“Porque cuando uno está decaído, o algo por el estilo, el bailar lo hace olvidar de todo”.
Sobre las coreografías que realiza señala: “Lo más difícil es que en ocasiones uno tiene miedo, pero los profesores nos animan para vencerlo entonces uno se olvida del temor y sabe que si hace bien las pirueta va a convencer al público y al jurado”.

Andrea cuenta que ensaya casi todos los días de tres a cinco horas y si es para un concurso “hay que aumentar los ensayos”.

El bailar ya ha empezado a llevarla por los caminos del reconocimiento. A su corta edad ha estado en Pasto, en Puerto Libertador y otros lugares en el que el aliciente del aplauso y el reconocimiento del público son para ella el mejor premio.

“Yo quiero ser una gran bailarina, dice. Quiero triunfar, ganarme un concurso grande, quiero ser reconocida aquí en la ciudad, pero no solo aquí, dice mientras ríe, sino también en el país, ganar muchos premios.”.

Y claro que tiene admiración, por otros bailarines, porque desconoce la admiración que ella inspira. En su caso, le gusta mucho la forma de bailar de Adriana Vila, de Imperio Juvenil y a Evelyn Noriega de Constelación Latina, bailarinas de la ciudad de Cali.

¿Cómo se sintió en el escenario durante su participación? le pregunto. ¿Cree que va a pasar a la final?. No hay dudas, está enfocada en sus sueños. “Me sentí bien esta noche porque lo di todo y creo que vamos a pasar”.

Andrea está estudiando, cursa el grado décimo y asegura que es buena estudiante. Su familia le apoya sin reservas. “Mi mamá es la que más está pendiente de mí y esta noche, mi papá y mi mamá han venido a verme bailar y eso me gusta. Mis papás están muy orgulloso de mí y son quienes me animan a ir a la Academia a ensayar”. Que la meta duro, me dicen y me animan constantemente”.

Quiero saber si son muy costosos los accesorios que usa para estar en el escenario. “La verdad yo no sé y espero que no porque es el esfuerzo que hacen mis padres para que yo me luzca. Pero creo que no como bailarina necesito algo de maquillaje, el vestuario, que los tacones, que las medias veladas, las moñas. Lo normal”, señala.

Luego que se baja del escenario le encanta lo que le dice la gente: “A mí me gusta cuando las personas me dicen que estuvo muy bonito mi baile, que les gustó, que siga así”.

Y con los muchachos me imagino que le va muy bien, digo: “Su risa se torna nerviosa, y dice…”si, muy bien”, me dicen frases bonitas, que cuando haya presentaciones les diga para irme a ver. Su risa calla las palabras que seguramente esos muchachos a los que ya enamora su figura y su arte le han de decir.

¿Qué es el baile para Andrea?,
“El baile es una buena y bonita carrera artística, uno se olvida de todo y si uno quiere el baile de verdad, es una pasión muy grande. Además hay mucha adrenalina y mucha integración y conoce nuevas personas por medio del baile”.



¿Qué es lo que más le gusta de bailar?. 
“Las cargadas –dice-. Pero es muy riesgoso, señalo. “Si, pero a mí me gusta sentirme en el aire. Porque cuando estoy en el aire, tengo la mente en blanco, no pienso en nada, me dejo llevar y cuando llegó nuevamente al piso pienso, ufff, aterricé”.

¿Con quién le gustaría bailar?
“Con Jeferson Benjúmea dice sin titubear.
Pero, ¿por qué es “pinta”, le digo o porque es muy buen bailarín? “Porque baila bueno” dice con esa risa que aun los hombres no hemos podido descifrar para conocer la realidad de una respuesta en las mujeres, así sean una jovencita de 14 años  como Andrea.

¿Y qué piensa usted de los que no bailamos? 
Nada, normal, y se ríe….esa risa si la descifro, es la conmiseración que siente por quienes nunca pudimos pasar del bolero y eso porque la compañera nos ayudaba a marcar los compases.

¿Y si es verdad que Cali es la capital mundial de la salsa? “Claro que sí, porque que es la ciudad que tiene más academias de baile y porque tiene muchos bailarines. Aquí por eso la competencia es muy dura”.
¿Tiene muchos trofeos? “No, aun no, dice como quien sabe que habrá que abrir espacio en su casa para los que vendrán.
¿Ha llorado alguna vez debido a la exigencia en los ensayos? “Si claro, pero para mí el baile es una pasión que exige muchos esfuerzos. En los ensayos a veces se siente la exigencia, pero cuando ya se está en una tarima y siente que todo está bien, que le fue estupendamente, uno entiende que todo ese esfuerzo valió la pena”.

Le agradezco sus palabras, le doy gracias por hablar de sus ilusiones, y la veo meterse entre el público aun con su traje azul de bailarina a disfrutar de lo que más le gusta: bailar.












Salsa, salsa, ritmo que da vida…

                 
Por Manuel Tiberio Bermudez

Se extinguen las luces que convirtieron en  estrellas a los participantes el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015.
Se extinguen los reflectores que iluminaron los saltos de vértigo de los chicos y chicas que parecían volar sobre el escenario “360 grados” para emocionar al público que cada noche les premió con aplausos.
Terminó el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, en el que los caleños, amantes de este ritmo, que hace parte de la cotidianidad de la ciudad viven con emoción e intensidad porque es el espacio que permite conocer las escuelas que en estos momentos le están dando prestigio a la ciudad con sus bailarines. Chicos y chicas que buscan, por medio del baile, transitar los caminos de la fama, para seguir dejando en alto el nombre de Colombia y de Cali, la Capital Mundial de la Salsa.
La Secretaría de Cultura y Turismo, vio como el público se fue satisfecho, porque durante tres noches tuvieron el alma  en vilo y la respiración en acelere cuando se presentaba el grupo de su predilección y al final el jurado escogió a los mejores, a los que supieron cumplir con los parámetros que se exigen para llevarse el título a casa.
Los caleños y los turistas llegados de diferentes lugares del mundo, disfrutaron de un espectáculo que no tiene igual en otro lugar de esta América en sur. El  Festival Mundial de la Salsa, continuará siendo una fiesta que pone los pies en movimiento y al alma no cabe en el cuerpo de alegría.  
Los participantes dejaron todo en la pista de baile, el lugar en donde se rinde el examen  que al final determina la supremacía de quienes se acercan a la perfección y que terminan alzándose con los trofeos y la admiración de la gente.
Cada noche de competencia frente al público, ese monstruo de las mil cabezas como le llaman, que sabe, que exige, que vocifera, que estuvo atento a los danzantes, a las orquestas, a esa tarima en la que se entrega todo y en donde estos modernos gladiadores, se expresan en belleza, y conquistan los triunfos con la precisión de sus pasos, con la simetría de los cuerpos, con la entrega sin rodeos de todo lo que saben.
Termina esta versión número X del Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, un esfuerzo grande por parte de la Secretaría de Turismo, que no ahorró esfuerzos y personal para que el evento alcanzara el éxito que tuvo.
La Secretaria de Cultura y Turismo, María Helena Quiñones, agradeció no solamente a los participantes nacionales e internacionales sino que hizo reconocimiento a su equipo de trabajo que puso todo su empeño para que este X Festival dejara un recuerdo inolvidable en todos los asistentes.
Finalizó este Festival Internacional de Salsa. El público se fue contento a casa, salió convencido que mientras haya aliento para sonar las claves, las campanas y los güiros en las noches caleñas, el mundo será mejor. Mientras el baile, permita trazar senderos de alegría y abrazar a una mujer en busca de la felicidad valdrá la pena seguir viviendo en Cali, la Capital Mundial de la Salsa.





















Alejandro Ulloa: un bacán querido por la gente…

Por Manuel Tiberio Bermúdez

Cuando las ejecutorias lo ameritan, los seres humanos deben ser honrados por sus esfuerzos, por su decisión de hacer mejor los espacios y testimoniar los sucesos  en los cuales su vida transcurre.



Es por eso que la Alcaldía de Santiago de Cali, aprovechando uno de los momentos más importantes para el mundo de la música en la ciudad de Cali, como lo es el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, y teniendo en cuenta que el Comité Conceptual del Festival, aprobó rendir homenaje a las personas que sean reconocidas por su trabajo con la Salsa, decidió conferir la Medalla al Mérito Cívico, Santiago de Cali, al escritor e investigador musical, Alejandro Ulloa Sanmiguel.

Ulloa, recibió esta distinción según lo anunció el decreto de la Alcaldía, por su magnífico aporte, conocimiento y experiencia en el tema de la Salsa en Santiago de Cali pues ha sido considerado el más dedicado investigador de la influencia de la música antillana sobre esta tierra, y gracias a sus investigaciones, diferentes ponencias, escritos y proyectos institucionales se ha podido enriquecer el proceso cultural de la Salsa que identifica a nuestra ciudad ante el mundo.


Para quienes lo conocen Ulloa es mucho más que eso. De origen popular, logró realizar estudios con éxito; es reconocido como un excelente ser humano y un gran conocedor de la Salsa,  por músicos, bailadores, y melómanos, coleccionistas e investigadores.

Un día se fue a Brasil en donde hizo una maestría en Antropología y cada vez, gracias a su dedicación, ha enriquecido su conocimiento académico de ahí que lo llamen sus amigos “el profe”.

Ulloa se va metiendo en los vericuetos de la ciudad que habita y lo habita y gracias a un concurso sobre los barrios caleños que realizó la Alcaldía, escribe “San Carlos, te acordás hermano”, en el que se recogen las vivencias de ese barrio orillero de Cali.


Ulloa no detiene su producción y entonces escribe “La Salsa en Cali”, libro publicado en 1988 y en el que invirtió mucho tiempo de investigación para recoger en él los inicios de la Salsa en la Capital del Valle. Es un libro de referencia para quien quiera acercarse a los inicios de ese ritmo que hace parte de la vida de los caleños.

Otras publicaciones como “Salsa en Discusión”, es otro modo de ver que lo que ocurre con el fenómeno salsa en el mundo, los fenómenos sociales, las evoluciones que ha tenido y como todo ese movimiento fue teniendo asiento en Cali.
Pero Alejandro Ulloa no solo transita por los caminos de la tinta para dar a conocer su pensamiento en torno a un movimiento que ya hace parte del ser caleño. Es un amante de la noche en la que se sumerge para rendir culto a esa música que ama y que tanto ha estudiado. Le gusta frecuentar los sitios de la rumba para el mismo convertirse en rumbero, y llenar así el alma de música y de motivos que le permitan seguir aprendiendo sobre ese mundo que ha compartido en los libros.


Muchos amigos coinciden en que Alejandro Ulloa con toda su formación académica, con tanto logro alcanzado su comportamiento sigue siendo el de un muchacho de barrio. Tiene un estilo particular de decir las cosas, la forma de caminar, la manera de expresarse,  que hace que algunos de esos amigos lo vean como un bacán, en resumen, un excelente ser humano.









Argentinos que bailan como caleños

 Por 

Manuel Tiberio Bermúdez


La entrevista fue en la Plaza de Toros. Antes de comenzar y a modo de comentario mi entrevistado dice:

-En Argentina no tenemos plaza de toros-

-Ustedes se los comieron todos- le respondo para romper el hielo y para hacer referencia a uno de los países que más produce carne en Suramérica.

Ambos reímos y Gustavo me cuenta que hace mucho en su país terminaron con ese espectáculo en el que se matan los toros en un ruedo.

Estoy charlando con Gustavo Marcángelo quien es el director de la escuela “Bien Chévere” que viene de Argentina a participar en este X Festival Mundial de Salsa, Cali 2015. Iniciaron a prepararse en el estilo Cabaret y luego, debido a las competencias lo hicieron en estilo Los Ángeles, lineal y hace seis años que están practicando el estilo caleño.

Creada hace diez años, la agrupación tiene ya reconocimiento en su país y con esta son varias las oportunidades que vienen a Cali a competir en el Mundial de Salsa
¿Cómo les va con el estilo caleño?
“Estamos intentando bailarlo porque es una forma de bailar que nos enamoró. El estilo que manejamos es diferente yo opino que el estilo cubano, el estilo casino es más para pistas, para las rumbas, nosotros normalmente bailamos con vueltas. Usamos mucho el estilo cubano, el estilo lineal,  y el estilo caleño, en el que acá se puede competir, generalmente en otras zonas es para show ya que se usa mucho la parte de acrobacia con mucha energía y mucha potencia”.
Los argentinos vienen con un grupo de 10 parejas de las cuales van a participar ocho. La escuela nuestra está dividida en dos: una de show y competencia y la otra es de pistas. En Argentina se da clases de pista.

¿Cómo se interesan por el estilo caleño?
“En el 2011 Nueva Juventud, fue a Argentina y el profesor Hernán Trujillo, fue quien nos inculcó el estilo caleño. En el 2011 nosotros vinimos a la Feria de Cali, al Salsódromo. Luego en el 2012 vinimos con otra compañía y participamos y en este 2015 vinimos a participar. Desde hace tres años venimos trabajando duro preparándonos para este momento pues aunque practicamos el estilo caleño, nosotros le agregamos algunas cositas diferentes”.

“Para nosotros es un orgullo bailar estilo caleño, eso se nota en nuestro país, hacemos diferencia, nos llaman a todos los congresos para que vayamos a mostrar el estilo caleño y para nosotros es una satisfacción estar representando esta zona con el baile y básicamente estamos representando a Colombia”.

¿Le gusta a usted más el baile tranquilo o el baile espectáculo?
“Yo creo que hay público para todo. A mí me gustan todos los bailes. Yo puedo ver bailar Son que es tranquilo. Ver bailar Tango, puedo ver caleño o hip hop. Cada baile para mi tiene su belleza. En Argentina nosotros hacemos show con acrobacias porque es lo que más le gusta a la gente cuando ve bailar”.

¿Ustedes en Argentina están exportando bailarines de Salsa hacia el exterior?
“Todavía no, pero creo que en algún momento pienso que se va a dar porque aquí en Colombia, algunos directores me han contado que hay muchos bailarines en Turquía, en China, y yo espero que en algún momento se pueda dar la oportunidad para Argentina”.

¿Un bailarín del mundo que admire y uno caleño?
“A mí me gusta Oliver Pineda, un australiano, baila excelente estilo lineal con una mezclita de casino, es un tipo muy delicado y muy fino para bailar tiene energía y velocidad, es un bailarín terrible. De Cali me gustan todos, pero normalmente me gustan los grupos. Los bailarines solistas no me atraen tanto me gustan los grupos con su energía, me gusta mucho Constelación o Fiebre, me gusta Impero que hoy esta fuertísimo, me gustan los grupos en general”.

Una reflexión para los caleños.
Agradecer primero por la invitación pero al público en general que se den cuenta lo que tienen en Cali, que se den cuenta de todo lo bueno que tienen alrededor de esta danza que es fabulosa. Que sigan apoyando a sus hijos, a sus niños, a sus escuelas, que sigan apoyando los eventos porque esto no se hace en todas partes del mundo.

¿Qué expectativas tiene con su participación en este Festival?
Creo que no es bueno decirlo, pero tengo una sensación hermosa de que algo raro va a pasar. El trabajo que hemos hecho es máximo o sea, más de lo que hemos hecho este año, no podemos hacer y espero lo mejor. Yo quiero que mi grupo baile como nosotros planteamos bailar, nada más. Después lo que diga el jurado es cosa de ellos y lo aceptaremos.
Le deseo suerte y le deseo que se se le cumplan sus sueños









Cinco minutos con Joe Bataan




Por Manuel Tiberio Bermúdez

Grande por su sencillez, sencillo en su grandeza musical, así es Joe Bataan. Habla suave, como susurrando las palabras. Amable y tranquilo para las respuestas, no tiene pretensiones de estrella. Solo escucha y responde sin otra intención que la de dar satisfacción al interrogante planteado.

Hijo de madre filipina y padre afroamericano, Bataan vivió su vida juvenil en Harlem, New York, el Harlem hispano conocido como El Barrio. Su nombre de bautismo es Peter Nitollando, pero el mundo lo conoce como Joe Bataan.

Ha asumido el rol de reivindicador de quienes lo dieron todo en la música y no recibieron nada a cambio pues fueron otros los que usufructuaron las ganancias y por eso anda exhibiendo el documental  “We like it like that” en el se puede entender la historia de ese ritmo llamado Boogaloo, que surgió en las calles de New York y luego se fue a vagar por el mundo al que logró conquistar por la fuerza de sus sonidos y que, aseguran, dio origen a la Salsa.

Bataan, llegó de New York a Cali, participar del X Festival Mundial de Salsa. Estuvo en la inauguración del Festival Internacional de Cine para presentar el documental “We like it like that”.

Lo abordo para conocer un poco más de este hombre interprete de  la música que lo hizo famoso y que surgió de esas calles neoyorkinas  que tanto le han dado al mundo. Fueron esos ritmos que le hicieron conocido como el Rey del Bogaloo y del Soul Latino.

Amable, receptivo, le invito a que nos sentemos para que me cuente de su presencia en Cali, ciudad en la que los amantes de su música celebran su presencia.

Es la primera vez que vengo a Cali, me dice como si fuera una disculpa,  y me alegra tocar para la gente porque me han dicho a mí, si vas a Colombia tus fans están en Cali -dice en un español que camina por la cuerda floja entre inglés y español,  que por momentos me confunde.

“Yo he estado en Barranquilla, en Bogotá y ha sido tremendo show con la gente ahí, pero me han dicho: “tú no sabes que es pasar bueno si no vienes a Cali y por eso me gusta estar aquí” dice mientras ríe, con una risa escalonada y alegre.

Que sabe musicalmente de Cali?

“Ah, el Grupo Niche. Usted sabe que la cumbia fue primera y es la palabra con la que yo descubro a Colombia. Pero ahora los colombianos tocan Salsa y toditos son la mejor música del mundo ahora, pero treinta años atrás no había. Las cosas cambiaron por todo el mundo y ahora toditos están bailando la Salsa.

¿Cómo le parece la Salsa que se hace en Cali?
“Tú sabes que en todas partes del mundo la música es diferente. El francés toca la salsa como francés, Puerto Rico, la toca diferente que Cuba. Cali va estar diferente de New York, pero, si la gente puede bailar esa música, es bueno y la música de acá es tremendo”.

¿Cuénteme de su trabajo. Qué está haciendo ahora?
¿Yo?. Tu sabes que tengo un documental  “We like it like that”, que se va a presentar en Cali durante el lanzamiento del Festival de Cine. Es la primera vez que se muestra la historia de que pasó con el Boogaloo y el Soul, y lo vamos a ver ahora. Antes no se quería que Joe Bataan hable de esa generación, de la Fania, porque yo fui pionero, yo fui el primero que salí como músico a defender a los otros que no les estaban pagando, no tenían pago a la salud, por eso hoy, muchos de esos músicos no tienen chavos y cuando se mueren, se mueren, así, sin dinero y no reciben nada su familia por los discos. Esos discos que están pegados por todo el mundo. ¡Eso es criminal y yo quiero cambiar eso!”, afirma con vehemencia”.

“Sé que estoy viejo ya, pero hay tiempo para hablar con la gente y decirles: mira vamos a hacer algo por los músicos que ellos puedan pagar sus atención médica y cosas así cuando estén viejos, o si no,  no vale la pena esto”.

¿Dónde se grabó el documental?
En Nueva York, en él hay muchas entrevistas con artistas como Joe Pastrana, Jimmy Sabater Larry Harlow, Tito Ramos, un montón de artistas que hablan del Boogaloo  y qué pasó en ese tiempo. Y ahora en mi viaje por todo el mundo, esa música que se llama con otro nombre, pero es Boogaloo y está pegando por todo el mundo”.

¿Qué es la música para usted?
Tu sabes que a mí me gusta todita la música. Pero yo se que tienes que interactuar con la gente del pueblo para sacar la música del corazón -dice mientras reafirma sus palabras poniendo la mano sobre el pecho- sino te falla, porque no tienes el sentimiento de qué está pasando con la gente que es tan importante”.

¿Cuál es el tema musical que más le gusta a usted?
¿Mio?...rie….ah, El Avión...su risa se hace larga y traviesa como de muchacho bromista y entonces se hace la magia de quien sabe complacer porque se siente complacido. Canta a capela un trozo de ese tema que para él es alegría porque ha sido alegría para muchos.

Le doy las gracias por su amabilidad y le deseo felicidad en Cali. Sé  que la va tener pues su alegría es interior y vive en él.

Fotos por Manuel Tiberio Bermúdez.-





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