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5 de octubre de 2015

Salsa, salsa, ritmo que da vida…

                 
Por Manuel Tiberio Bermudez

Se extinguen las luces que convirtieron en  estrellas a los participantes el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015.
Se extinguen los reflectores que iluminaron los saltos de vértigo de los chicos y chicas que parecían volar sobre el escenario “360 grados” para emocionar al público que cada noche les premió con aplausos.
Terminó el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, en el que los caleños, amantes de este ritmo, que hace parte de la cotidianidad de la ciudad viven con emoción e intensidad porque es el espacio que permite conocer las escuelas que en estos momentos le están dando prestigio a la ciudad con sus bailarines. Chicos y chicas que buscan, por medio del baile, transitar los caminos de la fama, para seguir dejando en alto el nombre de Colombia y de Cali, la Capital Mundial de la Salsa.
La Secretaría de Cultura y Turismo, vio como el público se fue satisfecho, porque durante tres noches tuvieron el alma  en vilo y la respiración en acelere cuando se presentaba el grupo de su predilección y al final el jurado escogió a los mejores, a los que supieron cumplir con los parámetros que se exigen para llevarse el título a casa.
Los caleños y los turistas llegados de diferentes lugares del mundo, disfrutaron de un espectáculo que no tiene igual en otro lugar de esta América en sur. El  Festival Mundial de la Salsa, continuará siendo una fiesta que pone los pies en movimiento y al alma no cabe en el cuerpo de alegría.  
Los participantes dejaron todo en la pista de baile, el lugar en donde se rinde el examen  que al final determina la supremacía de quienes se acercan a la perfección y que terminan alzándose con los trofeos y la admiración de la gente.
Cada noche de competencia frente al público, ese monstruo de las mil cabezas como le llaman, que sabe, que exige, que vocifera, que estuvo atento a los danzantes, a las orquestas, a esa tarima en la que se entrega todo y en donde estos modernos gladiadores, se expresan en belleza, y conquistan los triunfos con la precisión de sus pasos, con la simetría de los cuerpos, con la entrega sin rodeos de todo lo que saben.
Termina esta versión número X del Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, un esfuerzo grande por parte de la Secretaría de Turismo, que no ahorró esfuerzos y personal para que el evento alcanzara el éxito que tuvo.
La Secretaria de Cultura y Turismo, María Helena Quiñones, agradeció no solamente a los participantes nacionales e internacionales sino que hizo reconocimiento a su equipo de trabajo que puso todo su empeño para que este X Festival dejara un recuerdo inolvidable en todos los asistentes.
Finalizó este Festival Internacional de Salsa. El público se fue contento a casa, salió convencido que mientras haya aliento para sonar las claves, las campanas y los güiros en las noches caleñas, el mundo será mejor. Mientras el baile, permita trazar senderos de alegría y abrazar a una mujer en busca de la felicidad valdrá la pena seguir viviendo en Cali, la Capital Mundial de la Salsa.





















Alejandro Ulloa: un bacán querido por la gente…

Por Manuel Tiberio Bermúdez

Cuando las ejecutorias lo ameritan, los seres humanos deben ser honrados por sus esfuerzos, por su decisión de hacer mejor los espacios y testimoniar los sucesos  en los cuales su vida transcurre.



Es por eso que la Alcaldía de Santiago de Cali, aprovechando uno de los momentos más importantes para el mundo de la música en la ciudad de Cali, como lo es el X Festival Internacional de Salsa, Cali 2015, y teniendo en cuenta que el Comité Conceptual del Festival, aprobó rendir homenaje a las personas que sean reconocidas por su trabajo con la Salsa, decidió conferir la Medalla al Mérito Cívico, Santiago de Cali, al escritor e investigador musical, Alejandro Ulloa Sanmiguel.

Ulloa, recibió esta distinción según lo anunció el decreto de la Alcaldía, por su magnífico aporte, conocimiento y experiencia en el tema de la Salsa en Santiago de Cali pues ha sido considerado el más dedicado investigador de la influencia de la música antillana sobre esta tierra, y gracias a sus investigaciones, diferentes ponencias, escritos y proyectos institucionales se ha podido enriquecer el proceso cultural de la Salsa que identifica a nuestra ciudad ante el mundo.


Para quienes lo conocen Ulloa es mucho más que eso. De origen popular, logró realizar estudios con éxito; es reconocido como un excelente ser humano y un gran conocedor de la Salsa,  por músicos, bailadores, y melómanos, coleccionistas e investigadores.

Un día se fue a Brasil en donde hizo una maestría en Antropología y cada vez, gracias a su dedicación, ha enriquecido su conocimiento académico de ahí que lo llamen sus amigos “el profe”.

Ulloa se va metiendo en los vericuetos de la ciudad que habita y lo habita y gracias a un concurso sobre los barrios caleños que realizó la Alcaldía, escribe “San Carlos, te acordás hermano”, en el que se recogen las vivencias de ese barrio orillero de Cali.


Ulloa no detiene su producción y entonces escribe “La Salsa en Cali”, libro publicado en 1988 y en el que invirtió mucho tiempo de investigación para recoger en él los inicios de la Salsa en la Capital del Valle. Es un libro de referencia para quien quiera acercarse a los inicios de ese ritmo que hace parte de la vida de los caleños.

Otras publicaciones como “Salsa en Discusión”, es otro modo de ver que lo que ocurre con el fenómeno salsa en el mundo, los fenómenos sociales, las evoluciones que ha tenido y como todo ese movimiento fue teniendo asiento en Cali.
Pero Alejandro Ulloa no solo transita por los caminos de la tinta para dar a conocer su pensamiento en torno a un movimiento que ya hace parte del ser caleño. Es un amante de la noche en la que se sumerge para rendir culto a esa música que ama y que tanto ha estudiado. Le gusta frecuentar los sitios de la rumba para el mismo convertirse en rumbero, y llenar así el alma de música y de motivos que le permitan seguir aprendiendo sobre ese mundo que ha compartido en los libros.


Muchos amigos coinciden en que Alejandro Ulloa con toda su formación académica, con tanto logro alcanzado su comportamiento sigue siendo el de un muchacho de barrio. Tiene un estilo particular de decir las cosas, la forma de caminar, la manera de expresarse,  que hace que algunos de esos amigos lo vean como un bacán, en resumen, un excelente ser humano.









Cinco años retratando el Petronio

Por Manuel T. Bermúdez Cuando, Jorge Idárraga   camina por el los espacios del Petronio, recibe saludos, le hacen comentarios a su traba...