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25 de agosto de 2015

Se nos fue Nereo

Con Nereo, en Manhattan

Por Manuel T. Bermúdez

A Nereo López, lo conocí en New York, en Umbrella House, la casa del poeta Ricardo León Peña Villa.

Estaba yo recién desempacado en la Gran Manzana, y desde el comienzo nos “caímos bien”, pues él desde su costeñidad todo lo volvía una fiesta. La bonhomía que irradiaba era contagiosa y yo como buen montañero, era permeable a sus salidas alegres.

Alguna vez me invito a caminar la New York que él quería, y nos llevamos cada uno nuestras cámaras. “Por lo que pueda pasar”, apuntó.

De repente me dijo: “Lo voy a llevar a un lugar en donde se dará cuenta de lo que es un orgasmo”.

“Pa´las que sea, Nereo le dije y salimos a caminar la ciudad. Tomamos los trenes,  que él conocía a la perfección pues se movía por la ciudad con la solvencia de quién hace suyo un territorio. Su edad no era impedimento para “tirar calle” como decía.

Inicialmente me llevó a un sitio de comida Buffet. Era un lugar inmenso con góndolas de comida que de solo mirar uno empezaba a sentir llenura. Comimos y emprendimos el camino hacia el sitio prometido.

“Barriga llena; nueva york es mía” pensé desde el paisa que me habita. Y nos fuimos al 420 Ninth Ave, no sin antes hacernos una foto en la que el Empire State, nos servía de fondo para presumir a futuro, o al menos yo, que estaba de paseo.

En la dirección ya señalada, entramos a un enorme almacén, una de las tiendas más famosas y grandes de productos fotográficos que hay en New York, y la que según dicen, es visitada por más de 5 mil personas cada día. Quien guste de la fotografía, esté en New York y no visite este almacén no está en nada.

Eran tres pisos de sofisticados equipos, que a uno como fotógrafo, hacían que chorriara la baba: cámaras, camaritas, camarotas, lentes de todo tipo en fin, era un templo al mundo de la fotografía pero para que se hiciera el milagro completo nos hacía falta…ya lo adivinaron: los dolorosos o verdes que les llaman.

“Te lo dije, este lugar produce orgasmos”…me decía Nereo constantemente mientras sus ojos claros analizaban algún equipo de los que allí se exhibían.

Luego en otras ocasiones, Nereo iba a la casa del Poeta, ubicada en Manhattan  y pasábamos tardes enteras tomando un poco de vino y escuchando sus historias que nunca se cansaba de contar, o gozando con su humor de nunca acabar porque siempre tenía un apunte para compartir y producir una sonrisa.

Hoy me enteré de la muerte de Nereo y me dolió ese lugar en el que dicen que queda el alma. Recordé su errabundaje por esa ciudad hermosamente despiadada con los sueños de tantos y a la que muchos han viajada porque creen que New York es el cielo. 

Cuando  fui a regresar a Colombia, Nereo me obsequió una hermosa foto con su autógrafo. Recuerdos del recuerdo que guardo con afecto.

 En los ojos de Nereo, viajaba el mar dejado en lejanía y en su risa se percibía la costa tan amada. Como siempre, uno se lamenta de que la muerte se lleve hermosos seres humanos, porque ese era, Nereo López, un bello ser humano.






No hay prisión para las palabras


La Secretaria de Cultura y Turismo, María Helena Quiñones, directivos del Festival y los reclusos ganadores.


Bien lo decía Pablo Neruda, el gran poeta chileno, “Son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema”.

Y de palabras se llenará la Capital del Valle del Cauca, desde el 24 de agosto hasta el próximo 28 cuando se clausure  esta edición del XV Festival Internacional de Poesía de Cali.

El XV Festival Internacional de Poesía, Cali 2015, será un espació de excepción para las letras y en especial para los versos de los poetas locales e invitados internacionales de Holanda, Ecuador, España y Venezuela.

Durante la Gala de inauguración en el Teatro Municipal, Enrique Buenaventura, la Secretaria de Cultura y Turismo María Helena Quiñones, reiteró el compromiso de esta administración “por el desarrollo de la cultura enfocada en la consolidación de Cali como una ciudad lectora y escritora en la que la poesía tienen un lugar muy especial”

Con lleno total, se presentaron al público las personas ganadoras del X Concurso de Poesía Inédita y como novedad se contó con la presencia de  tres reclusos que participaron desde la cárcel penitenciaria de Jamundí.

Al momento de leer los poemas que les hicieron acreedores de los premios, los reclusos,  hablaron de una sociedad más democrática, más incluyente y saludaron a quienes todavía son amigos de las utopías y que creen que otro mundo mejor es posible.

A su turno, Ana María Grisales, señaló: “No me encuentro en prisión, estoy en un segundo hogar de enseñanza. Lo que yo no veía afuera lo veo allá”.  Por su parte Julio Ernesto Toro Acevedo, dijo que la poesía sale de las rejas para escucharse hoy en este lugar tan bonito  como lo es el Teatro Municipal”.

Hablamos con cada uno de los reclusos ganadores en la categoría de personas privadas de la libertad.

Me siento como si fuera libre.
Gloria Suarez Guzmán, es una mujer que ama las letras. Siempre ha tenido relación con las palabras y no se intimida para hablar de su quehacer de poeta.

“Participar en este concurso fue muy importante porque para nosotros es como si la sociedad abriera un espacio para visibilizarnos, para entender que somos seres humanos que estamos allí privados de libertad, pero que a través de la poesía y la palabra, nosotros abrimos más ventanas y nuestro mundo se va ampliando”.

Para Gloria, no es esta su primera vez en la experiencia de la escritura: “Siempre he estado en el mundo de las letras y de los libros, pero solamente en la cárcel es que he participado de las diferentes actividades que programan: los talleres de la Red de Bibliotecas, y estamos participando también en un taller  de escritura creativa con el profesor Miguel Ramírez.”

Sobre lo que espera a futuro con las letras Gloria señala: “Me gustaría mucho hacer crónica. En este momento estamos trabajando en ese tema. En el libro “Fugas de tinta” que publica la Red de Bibliotecas, varios escritos míos han sido publicados, pero sé que estoy en pañales aún, dice.

Gloria sabe que si alguien quiere decidirse por la escritura hay que leer  mucho -dice- . “Exploren porque la palabra es el medio para nosotras alcanzar otras posibilidades. Los libros nos dan otros mundos posibles, son espacios de fuga”.

Sobre su experiencia como lectora durante la gala de inauguración dice: “Me siento como si fuera libre. Es decir, después de que llegamos al teatro,  y nos quitaron las esposas, sentí otra vez la libertad. Para mí es una experiencia muy grata y estoy muy feliz, pero sobre todo, muy feliz de haber compartido con el público las letras de mi poesía y también lo que tenía en la cabeza para decirles, que aun desde los muros, seguimos haciendo una trinchera y seguimos creyendo que la utopía es posible todavía”.

Ya me siento un poeta
Julio Ernesto Toro Acevedo, es un hombre joven y fue otro de los reclusos que ganó premio en este concurso de poesía.

Refiriéndose a la experiencia con la poesía señaló: “Para mí es muy gratificante poder mostrar mi trabajo ante el público y en este escenario. Utilicé el seudónimo de Fénix, porque como usted sabe -dice-, el Fénix es un ave que surge de las cenizas. Yo encontré en la poesía y en las letras, esa forma de levantarme de esas cenizas, del pasado, de todo lo que hace parte de esas cenizas que hicieron que yo cayera a la cárcel, que estuviera en prisión. Por medio de esas letras y esa poesía, hoy me siento orgulloso”. 

Luego reflexiona:  “La verdad el encuentro con las letras se debe a la prisión. Yo un día leí un libro de frases célebres y en ese libro encontré una frase que decía: “en circunstancias adversas, el hombre encuentra sus capacidades ocultas” y eso me motivó. A mi me gusta escribir poesía, pero entonces, luego cantarlas en rap.

Le pregunto si le gustaría seguir escribiendo y cómo se sintió haciéndolo. “Bacano -dice- primero que todo ya me siento un poeta con diploma y estoy muy agradecido con el público por esos aplausos que me dio”.

 “Yo le digo a mis compañeros que escriban, que busque una manera de salir de esa penumbra que es la cárcel, de la atadura de las cadenas y que busquen en la escritura una forma de salir y de ver positivamente que si hay un futuro. La escritura de verdad lo libera a uno. Invito a que haya muchas personas que apoyen a todos los  que no sólo escriben sino que también pintan y que hacen muchas cosas, pero que por cosas del destino han desviado su camino, pero a todos Dios nos ha dado un don y yo creo que hay que explotarlo”.

La amiga de Vargas Llosa
Ana María Grisales, no es un reclusa cualquiera, ella es profesional en finanzas y comercio internacional y se precia de ser amiga del escritor Mario Vargas Llosa.

“Estoy muy contenta de haber podido participar en la Gala de Inauguración del Festival de Poesía, porque soy una persona de mucha literatura. Me fascina la lectura y los poemas. El Centro Penitenciario de Jamundí, ha sido mi segundo hogar, porque lo que no vi afuera, lo vi ahí en donde tengo una segunda familia”.

 “Antes había escrito –cuenta- cuando vivía en Lima conocía a Mario Vargas Llosa. Yo soy viuda de Peruano pero fui  vecina de Mario Vargas Llosa y me vinculé mucho con su familia. Estaba yo muy joven, y me encarrile en la escritura prácticamente porque Mario sacaba sus perros al parque y yo me sentaba con él y me decía: “tú eres muy inteligente, tienes una mirada literaria, -como habla Mario Vargas Llosa -afirma-. Y qué viniste a hacer a éste país, me preguntaba. ¿El amor...no?  Y ahí fue donde me escribió y me dijo, que estaba haciendo, en ese entonces, La historia de Mayta.  Y estaba también haciendo “Travesuras de la niña mala”.

“La penitenciaría de Jamundí,  tiene una biblioteca muy buena con  muy buenos libros para nosotros y nos inspira mucho”.

“Cuando escribo, me siento totalmente liberada. Dice Ana María.  Porque no me siento presa, porque tengo libertad en el patio en donde estoy. Tenemos profesores, tenemos un centro carcelario con educación. He escrito mucho, y me  siento orgullosa de que lo que no hice afuera lo estoy haciendo ahora”.

¿Cree que si se encontrara con Llosa la reconocería? Le pregunto.  “Nos reconoceríamos, porque en este momento el está con un amorío con la ex mujer de Julio Iglesias, lo sé´ porque tengo un hijo peruano que viene a visitarme y me ha contado”.

¿Qué cree que le hubiera dicho Mario Vargas Llosa, si hubiera estado en la primera fila durante la gala de inauguración?. “El me ve: “Colocha, te admiro, me dice”.

Javier de Jesús Orozco Gómez, Teniente vicerrector del colegio, Nelson Mandela que funciona dentro del complejo penitenciario y la subdirectora del bloque uno en el penal de Jamundí, Laura Hernández Londoño, coinciden en afirmar que esta experiencia de los internos en lo que tiene que ver con la lectura y la escritura, es muy importante ya que es: “como abrir un camino para mostrarle a la comunidad las personas valiosas, que están privadas de libertad; que son seres humanos que alguna vez se equivocaron pero que también en ellos hay muchos talentos”.


Este XV Festival Internacional de Poesía irá hasta el 28 de agosto y vale la pena destacar que la entrada a todas las actividades es gratuita. 

Ana María Grisalez

Gloria Suárez Guzmán

Julio Ernesto Toro

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