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31 de mayo de 2009

El emigrante



Queriendo vivir mejor

el hombre común latino

quiere irse a Nueva York

pa´ componer su destino.


La salida del país

es una gran aventura

que cortará de raíz

su desgracia y desventura


Trabajando como un buey

su pasajito él ha ahorrado

y piensa que en Nueva York

podrá vivir descansado


Con pasaporte a la mano

se va al Consulado aprisa

no vislumbra que es en vano

tratar de obtener la Visa


Pero con aire optimista

él quiere hacerse pasar

por un ricacho que al Norte

quiere ir a reposar


Al no poder comprobar

que posee “algunos millones”

no hay Visa para viajar

y empiezan los resbalones


Casi temblando de rabia

éste a un amigo confiesa

que aunque tenga que gatear

él la frontera atraviesa


Aunque cueste una fortuna

ya todo esta decidido

y no hay manera alguna

que él se de por vencido


Y desesperado empieza

algún “contacto” a buscar

que lo pase al otro lado

aunque tenga que robar


le proponen dos salidas

por México o las Bahamas

que son por igual suicidas

para hombres o para damas


en los diarios se ha leído

que por Bahamas viajar,

es uno estar sometido

a que lo lancen al mar


y por México ¡que horror!

si lo que dicen es cierto

que cualquier pequeño error

y puede ser hombre muerto


y si fuera afortunado

y no encontrara la muerte

que lo traten cual ganado

eso sería mucha suerte


aún sabiendo estas cosas

arriesgan su integridad

por las luces engañosas

de la “grandiosa ciudad”


algunos logran pasar

y presumen su victoria

y es aquí donde comienza

de algunos: su triste historia


Nuestro querido inmigrante

se ve en un túnel metido

se lo ha tragado el gigante

y en su seno se ha perdido


la verdad lo desalienta

y lo mata el desconsuelo

porque ya se ha dado cuenta

que no hay “verdes” en el suelo


sin un centavo consigo

se siente desamparado

y se va donde un amigo

para vivir de arrimado


está casi arrepentido

de haber caído al abismo

porque ya se ha dado cuenta

que su amigo no es el mismo


“no comes sino trabajas”

el otro le ha sentenciado

y aquí no existen ventajas

para el indocumentado


puede ser un ingeniero

o también un pelagatos

pero si quiere dinero

empieza lavando platos


nuestro amigo que es honesto

lo ha comprendido al instante

y quiere tener un puesto

el peor de un restaurante


debe ser “independiente”

para no ser humillado

pero no le es suficiente

el dinero que ha ganado


y decide progresar

consiguiendo otro trabajo

mas inglés no sabe hablar

y lo mandan al carajo


con la cola entre las patas

sin hallar lo que quería

se trasegando a gatas

en horribles factorías


y lo mata el descontento

el cansancio y la tensión

porque en cualquier momento

siempre llega “inmigración”


se siente cual fugitivo

y por todos acechado

y no encuentra lenitivo

en éste país soñado


ya cansado de luchar

termina de ser paciente

y se quiere ahora casar

y volverse “residente”


lo que le queda, lo ahorra

pa´ completar el dinero

que pedirá la “potorra”

y que es la mitad primero


al cabo de algunos meses

le llega dentro de un sobre

lo que ya pagó con creces

y lo sacará de pobre


y bailando en una pata

como ya no es “ilegal”

piensa que vendrá la plata

por montones al morral


y empieza buscando puesto

de gerente encorbatado

ya su trabajito honesto

lo quiere dejar de lado


pero olvida algo importante

este caballero audaz

como fue mal estudiante

con el puesto...no es capaz


-porque es como otros pendejos-

que nunca olvidará él

se mueren aquí de viejos

y no aprenden el inglés


y no se puede explicar

lo que a este le ha pasado

se entiende que la “Green Card”

lo tiene todo arreglado


sin un peso en el bolsillo

y con su gran frustración

intenta desesperado

arreglar la situación


y ésta es la etapa peor

de nuestro pobre inmigrante

seguir cual trabajador

o volverse...maleante


y aquí empieza otro calvario

del hombre que le va mal

vivir cual trabajador

o quebrantar su moral


no es fácil enumerar

los actos tan denigrantes

que suelen realizar

muchos turbios visitantes


la buena reputación

de nuestros bellos países

la destruye la invasión

de hampones y meretrices


sigamos mas bien de largo

relegando a esta jauría

de la cual ya se hará cargo

-si es capaz- ...la policía


y hablemos ya de otra cosa

que nos llena de tristeza

de las que dan un mal paso

ofreciendo su belleza


son niñas que aquí llegaron

con una gran ilusión

pero también se frustraron

y cambiaron su intención


ganar 300 al día

les hace perder la ruta

y con cinismo y porfía

se tornan en prostitutas


¡claro que las hay honradas!

y son la gran mayoría

que intentan desesperadas

mejorar su economía


ellas y otros a la par

emprenden la gran hazaña

de su vida organizar

en esta ciudad extraña


muchas secretarias finas

que cuidaban su figura

las vemos en las cocinas

y recogiendo basuras


y las llenas de prejuicios

como pobres cenicientas

se ven en los edificios

trabajando de sirvientas


y médicos y abogados

que no pueden ejercer

se ven haciendo “mandados”

para ganar que comer


y en fábricas y explotados

vemos a profesionales

que por indocumentados

trabajan como animales


muchos se vuelven sumisos

por regulares salarios

y acaban lavando pisos

y fregando sanitarios


no les alcanza la plata

para comprar cuatro muros

y buscan renta barata

en los sótanos oscuros


y en Nueva York, ¡quien creyera!

es una verdad que espanta

hay gente que vive afuera

y también...que hambre aguanta


pensar que en nuestros países

sufren del terrible mal

de pensar que aquí hay montones

que poseen capital


son muchos años después

de trabajar como esclavos

que los hombres de provecho

consiguen unos centavos


si alguien va de regreso

a la patria tan amada

lo reciben con un beso

...y con la mano estirada


también suele suceder

que algún sucio atracador

le quiera a este quitar

lo que ganó con sudor


y aquí termina la historia

de este pobre vagabundo

que según la gente opina

vive en la cima del mundo


no he pretendido opacar

de este país la grandeza

sólo quiero hacer notar

que también aquí hay pobreza


y ya quisiera invitar

a escépticos resentidos

a que traten de empezar

en los Estados Unidos



Nota:

Este poema lo escuché por primera vez en Dover, New Jersey en boca de Alfonso Palacios, un colombiano que lleva muchos años residiendo en los Estados Unidos. Me dijo desconocer el nombre del autor y por ello se publica sin darle el crédito respectivo.


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